Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 11 de Junio de 2017

Muchos los llamados, pocos los escogidos
Pastor Tony Hancock

En cierta ocasión tuve la oportunidad de trabajar con un pastor que se había graduado de un seminario de nuestra denominación. Para solventar los gastos de su educación había conseguido una beca, que se tenía que renovar cada semestre entregando cierta solicitud.

Según me fue contada la historia, todos los semestres de su educación fueron pagados salvo el último. ¿Saben por qué? Porque se tardó en entregar la solicitud para renovar la beca, y le fue negada. El retraso le costó la beca para ese semestre.

En esta vida, existen ofertas de tiempo limitado. ¡Aproveche ya! - nos gritan los carteles. Si nos quedamos indecisos, si queremos entrar después del tiempo señalado o sin cumplir con los requisitos, podemos perder la oportunidad. Jesús nos contó la historia de una oportunidad perdida. Nos llama a reflexionar sobre la oportunidad que nosotros también podemos perder.

Jesús contó esta parábola durante la última semana de su vida. Ya los líderes religiosos de la nación judía habían decidido que era necesario deshacerse de El. Ya lo habían rechazado como posible Mesías. En respuesta, Jesús les cuenta una historia para hacerles reflexionar.

Esta es la historia. Un rey decidió hacerle una fiesta de bodas a su hijo. De antemano mandó invitaciones a los que quería recibir en la fiesta, como era la costumbre. Cuando llegó la fiesta, que podía durar varios días, envió a sus siervos a convocar a todos los invitados.

Pero cuando llegaron los siervos a recordarles el compromiso que tenían, los invitados se rehusaron a ir. Entonces el rey envió a otros siervos, encargándoles que aclararan a los invitados que ya la comida estaba lista, ya todos los animales habían sido sacrificados y cocidos. Ya todo estaba listo para que comieran.

Pero la respuesta de los invitados fue fatal. Uno se fue a trabajar en su campo, otro se fue a su negocio, y otros agredieron a los siervos y los mataron. ¡Qué insulto para el rey! Se puso furioso y envió un ejército para destruir la ciudad donde vivían estos rebeldes y malagradecidos.

Pero ¡todavía había una cena preparada! ¡Su hijo se iba a casar! Por lo tanto, envió a sus siervos a los caminos para que invitaran a la fiesta a todos los que encontraran. Malos y buenos, todos fueron invitados a la fiesta, y el salón se llenó.

Cuando entró el rey, sin embargo, encontró algo insólito. Entre todos los convidados había uno que no se había vestido apropiadamente para la boda. La gente venía de la calle, así que el rey les había proporcionado a todos un traje adecuado para la celebración. Pero ¡un hombre no se lo quiso poner!

Cuando el rey le preguntó cómo había entrado sin traje, el invitado no dijo nada. Entonces el rey les dijo a los sirvientes que lo ataran de pies y manos, para que no tratara de regresar a la fiesta, y lo echaran a la oscuridad de afuera. Fue entonces que Jesús pronunció esta frase: "Porque muchos son llamados, y pocos escogidos."

Quiero ahora que leamos este pasaje en Mateo 22:1-14:

22:1 Jesús volvió a hablarles en parábolas, y les dijo:
22:2 El reino de los cielos es como un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo.
22:3 Mandó a sus siervos que llamaran a los invitados, pero estos se negaron a asistir al banquete.
22:4 Luego mandó a otros siervos y les ordenó: "Digan a los invitados que ya he preparado mi comida: Ya han matado mis bueyes y mis reses cebadas, y todo está listo. Vengan al banquete de bodas".
22:5 Pero ellos no hicieron caso y se fueron: uno a su campo, otro a su negocio.
22:6 Los demás agarraron a los siervos, los maltrataron y los mataron.
22:7 El rey se enfureció. Mandó su ejército a destruir a los asesinos y a incendiar su ciudad.
22:8 Luego dijo a sus siervos: "El banquete de bodas está preparado, pero los que invité no merecían venir.
22:9 Vayan al cruce de los caminos e inviten al banquete a todos los que encuentren".
22:10 Así que los siervos salieron a los caminos y reunieron a todos los que pudieron encontrar, buenos y malos, y se llenó de invitados el salón de bodas.
22:11 Cuando el rey entró a ver a los invitados, notó que allí había un hombre que no estaba vestido con el traje de boda.
22:12 "Amigo, ¿cómo entraste aquí sin el traje de boda?", le dijo. El hombre se quedó callado.
22:13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: "Átenlo de pies y manos, y échenlo afuera, a la oscuridad, donde habrá llanto y rechinar de dientes".
22:14 Porque muchos son los invitados, pero pocos los escogidos.

Te invito a grabarte bien los detalles, para que se lo puedas contar después a otra persona. La primera cosa que encontramos en este pasaje es una invitación. Es una invitación de gran honor. ¡A quién no le gustaría ir a la boda del hijo del rey!

Para empezar, significaría codearse con la crema y nata de la sociedad. Además de esto, se serviría la comida más suculenta. ¡Sería la fiesta del año! Dado todo esto, es incomprensible el rechazo de los primeros invitados. ¿Por qué no quisieron asistir a la fiesta? ¿Por qué les pareció más importante ir a su campo o a su negocio?

Se parecen a los que estaban en este país durante la amnistía de 1986. Muchos la aprovecharon, pero hubo otros que tuvieron flojera. Dijeron: Habrá otro, y ahorita no tengo dinero. Bueno, hasta la fecha, no se ha visto otra amnistía. Igualmente, sólo habrá una fiesta para el hijo del rey. Es una oportunidad única. Pero muchos desprecian la invitación.

La fiesta de bodas del hijo del rey representa la plena venida del reino de Dios. En varias ocasiones la Biblia lo compara con una fiesta de bodas. Será un tiempo de gran celebración. Habrá mucha bendición. El pueblo de Dios vivirá para siempre con su Señor. Pero no todos entrarán a esa fiesta.

Con su parábola Jesús hablaba primero a los judíos, quienes habían recibido la primera invitación de parte de Dios. La gran mayoría del pueblo judío rechazó a Jesús como su Mesías, así como los primeros invitados rechazaron la invitación del rey. Pero cualquier persona que ignora la invitación que Dios le hace comete el mismo error que ellos.

Entonces, se extendió otra invitación. Esta invitación salió a todos los que andaban en las calles, sentados en la acera, descansando en la plaza - cualquier persona que encontraran los siervos podía asistir. Cuando el pueblo judío, en su mayoría, le dio la espalda a Jesús, Dios envió a sus mensajeros a compartir la invitación con toda clase de gente.

Estamos viviendo ahora en ese tiempo. Ahora la invitación a la fiesta del reino de Dios se extiende en la predicación del evangelio. Este mensaje sale a toda clase de personas. Hay un detalle en el texto que me llama la atención. El verso 10 dice que los siervos juntaron a malos y a buenos.

Dicen por allí: Juntos, pero no revueltos. En esta fiesta, ¡todos estaban revueltos! Así es en el reino de Dios también. En la Iglesia podemos ver a ex pandilleros tatuados adorando a Dios al lado de dulces abuelitas. Nunca trates de limitar el alcance del evangelio. Nunca pienses: Fulano de tal no estaría interesado en el mensaje del evangelio, porque es muy malo. Jamás se te ocurra pensar que no se lo merece. Dios extiende su invitación a todos.

La invitación es amplia, es general, es para todos. Pero ahora llegamos al requisito. Para empezar, por supuesto, había que responder a la invitación. Los invitados que simplemente no quisieron asistir se quedaron afuera, y fueron castigados. Juan dice acerca de Jesús: "El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios." (Juan 3:18)

Cualquier persona que se muestra indiferente a la invitación que Dios le hace tarde o temprano recibirá su castigo. Pero luego nos damos cuenta de que no es suficiente con simplemente responder a la invitación. También hay una ropa especial que nos tenemos que poner. De hecho, hubo un invitado en la fiesta que no se vistió de manera correcta.

Ahora bien, antes de que te pongas a examinar la indumentaria de tu vecino para ver si se vistió adecuadamente, déjame decirte que la vestimenta del invitado tiene un significado espiritual. No vamos a entrar al reino de Dios en base a la marca de ropa que llevamos. Pero sí hay algo que debemos vestir. Efesios 4:22-24 nos habla de esto:

4:22 Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos;
4:23 ser renovados en la actitud de su mente;
4:24 y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.

La ropa de fiesta representa la nueva naturaleza que recibimos por fe en Jesucristo y que se refleja en nuestra manera de vivir. Una persona que no refleja un cambio en su comportamiento revela que nunca fue transformado por Jesucristo. En otras palabras, el hombre que entró sin la ropa adecuada representa a la persona que pretende entrar al reino de Dios sin experimentar un cambio verdadero en su persona. Quiere entrar así como está, sin dejar que Cristo lo transforme.

Ahora podemos comprender por qué Jesús dijo que son muchos los llamados, pero pocos los escogidos. El llamado, en realidad, es amplio. Dios llama a todos. Pero muchos no responden a la invitación. ¿Los escogerá Dios a la fuerza? ¿Los obligará a entrar a su fiesta? No, Dios no es así.

Otros quieren entrar, pero bajo sus propias condiciones. Quieren recibir las bendiciones del reino de Dios, pero no quieren arrepentirse. No quieren revestirse de la justicia de Cristo. No quieren experimentar ningún cambio en su corazón. Piensan que así están bien. ¿Los escogerá Dios a pesar de todo? ¿Se dejará burlar de esta manera? Claro que no.

Pero hay aquí también un mensaje de esperanza y consuelo. Si tú has aceptado la invitación de Dios, y si te has entregado de corazón a Jesucristo, si te has revestido de su justicia y permites que El reine en tu corazón, puedes saber que eres uno de los escogidos. Puedes disfrutar de la fiesta y celebrar a tu Rey.

Los escogidos son pocos, pero venimos de todas partes y de todas clases, por la gracia del Rey. Vivimos como extranjeros en este mundo, pero vamos a una patria celestial. Desde antes de crear el mundo, Dios ya había decidido salvarnos. ¿Crees que se va a rendir ahora? ¿Crees que tu vida no está segura en sus manos?

Nosotros no sabemos quiénes son los escogidos. Sólo Dios lo sabe. Pero sí podemos saber si estamos entre los escogidos. Si de corazón has aceptado a Cristo como Señor y Salvador, si has puesto toda tu confianza en su muerte en la cruz por ti y lo sigues, eres uno de los escogidos. Puedes descansar en esa verdad.

Pero si aún no has tomado esta decisión, ¡no esperes! Es urgente. No sabemos cuánto más tiempo estará abierta la oportunidad. La muerte llega inesperadamente. Jesús vendrá como ladrón en la noche. Este es el momento de preparación. Esta es la oportunidad que Dios te está dando. No la rechaces.


Visita la página web renovada del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net. Las novedades incluyen la célula familiar, una guía sencilla para reunirse en familia cada semana. También habrá nuevas respuestas a las preguntas al pastor. Si no has visitado www.pastortony.net últimamente, ¡visítalo ya!

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe