Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 28 de Mayo de 2017

Lo que nos dejó
Pastor Tony Hancock

¿Alguna vez has recibido un legado? A lo largo de los años, se han dejado algunos legados muy curiosos. Un hombre, por ejemplo, escribió lo siguiente: "A mi primera esposa Susana, a quien siempre prometí mencionar en mi testamento: ¡Hola, Susana!" Cumplió su promesa de mencionarla - pero no creo que haya sido la mención que ella deseaba.

Una mujer quería mucho a su gato, y dictó en su testamento que el valor de su casa debía ser usado para suplir las necesidades del felino. El funeral de la señora se realizó en un día bello y despejado, y el gato estaba tomando sol en la entrada de la casa cuando el carro fúnebre lo atropelló.

Estos son casos de legados algo extraños, pero la verdad es que todos hemos recibido un legado. Cuando Jesús volvió al cielo, nos dejó una gran herencia. Esto normalmente se hace cuando una persona muere, y Jesús no está muerto. Pero también podemos decir que un legado se recibe cuando una persona deja la tierra, y esto es precisamente lo que sucedió con Jesús.

Hoy hacemos memoria de su ascensión al cielo, algo que sucedió cuarenta días después de su resurrección. ¡Parece imposible que ya hayan pasado cuarenta días desde la Pascua! Lo que sucedió fue lo siguiente. Después de morir, ser sepultado y resucitar, Jesús se presentó a sus discípulos en varias ocasiones dándoles pruebas convincentes de que había resucitado.

Ellos lo vieron; hablaron con El, comieron con El, lo tocaron. El quería que ellos estuvieran seguros de lo que había sucedido. En una de esas ocasiones les dijo que no se fueran de Jerusalén, sino que esperaran al Espíritu Santo que pronto vendría. De esto hablaremos más la próxima semana.

Entonces, en una colina en las afueras de Jerusalén, vieron a Jesús por última vez. Le preguntaron: "Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino a Israel?" (Hechos 1:6) Sabían que Dios había prometido traer restauración a su pueblo, y pensaban que sucedería en ese momento. También pensaban que sería una restauración política y nacional, sólo para ellos.

Leamos ahora la respuesta que Jesús les da. Leamos Hechos 1:7-8:

1:7 -No les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre -les contestó Jesús-.
1:8 Pero, cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

Después de pronunciarles estas palabras, Jesús fue levantado delante de sus ojos hasta desaparecer en una nube. Ellos se quedaron mirando hacia el cielo, hasta que dos ángeles aparecieron para decirles: "¿Por qué siguen mirando hacia el cielo? Este mismo Jesús volverá de la misma manera que lo han visto irse." (Hechos 1:11)

Jesús se había ido, pero dejó un legado. Hay dos cosas muy importantes en el verso 8. El primero es el poder, y el segundo es la misión. La próxima semana es el domingo de Pentecostés, y estaremos hablando del primero - del poder. Hoy hablaremos del segundo. Jesús nos dejó una misión. Nos dejó algo para hacer hasta que El regrese.

Cualquier padre o madre en algún momento ha salido para hacer un mandado y les ha dejado a sus hijos una tarea. Puede ser que limpien su cuarto, que estudien algo o que corten el pasto. De paso comento que es muy bueno para los hijos ayudar con los quehaceres. Un estudio reciente descubrió que los hijos cuyos padres les ponen a hacer tareas en la casa suelen tener mejores resultados en la vida. Es algo pequeño pero significante.

Imagina esta situación. Le dejas a tu hijo una tarea y te vas de la casa. Cuando regresas, ¿lo ha hecho? ¿Terminó su quehacer? Si lo ha hecho, te quedas contento, ¿verdad? Pero si no está hecho, si el niño se ha distraído en otras cosas, ¡qué decepción! Me pregunto cómo verá Jesús nuestro cumplimiento de la tarea que nos ha dejado. ¿Estamos cumpliendo su misión?

Si queremos cumplir la misión que nos ha dejado, debemos tener el enfoque correcto. Los discípulos se pusieron a preguntar acerca de lo que a ellos les interesaba - el destino de su nación política, de la nación judía como realidad inmediata y terrenal. ¡Estaban enfocados en algo muy mezquino! Jesús les dice que su propósito es algo mucho más grande - es un reino espiritual e internacional. Es un reino que crece paso a paso, pero que un día se extenderá de sol a sol.

Perdemos de vista la tarea cuando nos enfocamos en cosas insignificantes. Por ejemplo, algunos estudian la profecía bíblica simplemente por curiosidad, tratando de identificar lo que sale en el noticiero de hoy con algún detalle de Apocalipsis. Sin embargo, ¡jamás comparten el evangelio con sus vecinos! Se han distraído con algo insignificante.

Otros se la pasan tratando de progresar en este mundo, haciendo dinero o persiguiendo el poder político. Por más atractivo que sea todo esto, es muy mezquino a comparación con la gloriosa misión que Jesús nos ha dejado. Su misión es algo eterno, mundial y transformador. A comparación con esto, todo lo demás se vuelve insignificante.

En medio de las preocupaciones de este mundo, el ajetreo de la vida diaria, el trabajo y la familia y todo lo demás, es fácil perder de vista nuestra verdadera misión. Se nos olvida que hemos recibido un llamado. Jesús nos ha dejado este gran legado de participar en su misión de salvación.

Sin dejar de lado nuestras responsabilidades diarias, ¿cómo podemos participar en lo que El nos ha llamado a hacer? Creo que la respuesta está en buscar nuestro lugar específico en esa misión. Volvamos al versículo ocho. Aquí Jesús menciona cuatro lugares. Son como círculos concéntricos, como las olas que produce una piedra cuando se tira a una laguna.

Jerusalén es la ciudad del templo, donde ellos debían esperar la llegada del Espíritu Santo. Judea es la provincia donde se encontraba Jerusalén; representa un área un poco más extensa. Samaria era la provincia colindante; había diferencias culturales y religiosas entre Judea y Samaria, aunque quedaban cerca. Finalmente están los confines de la tierra, los lugares más remotos. La misión de la Iglesia, hasta que Jesús regrese, abarca estos cuatro círculos.

Ahora bien, la primera pregunta es ésta: ¿Cuál es tu Jerusalén? ¿Cuál es tu círculo de influencia? Antes de pensar en alcanzar al mundo para Cristo, piensa en tu familia, en tus amigos, en tus compañeros de trabajo. ¿Quién de ellos necesita a Cristo? Para empezar, ponte a orar por una persona. Pídele al Señor por su vida. Busca la oportunidad de orar con él por alguna necesidad, de compartir tu testimonio, de invitarle a algún estudio bíblico o a la célula familiar.

Después puedes empezar a ver a tu alrededor. El domingo pasado llevamos una cena y un culto evangelístico a un grupo de trabajadores del campo. Ellos representan nuestra Judea. Si somos sensibles a la voz de Dios, El nos seguirá mostrando otras oportunidades que se presentan.

Cuando oramos y damos a las misiones, somos parte del proyecto de llevar el mensaje de Cristo hasta los confines de la tierra. Dios podría llamar a algunos de nuestros niños y jóvenes a ir personalmente, pero todos podemos participar en esta misión orando y ofrendando.

Cuando Jesús regresó al cielo, los discípulos se quedaron boquiabiertos mirando hacia el cielo. ¿Te los imaginas? Entonces aparecieron los ángeles para regañarlos. ¿Qué hacen aquí? ¡Ya saben lo que tienen que hacer! Nosotros también tenemos una misión. No nos quedemos boquiabiertos, en dejadez y distracción.

Más bien, vivamos con urgencia el legado que Jesús nos dejó. ¡Tenemos una misión para cumplir!


Visita la página web renovada del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net. Las novedades incluyen la célula familiar, una guía sencilla para reunirse en familia cada semana. También habrá nuevas respuestas a las preguntas al pastor. Si no has visitado www.pastortony.net últimamente, ¡visítalo ya!

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe