Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 22 de Enero de 2017

La humanidad a todo color
Pastor Tony Hancock

Se cuenta la historia de dos hombres - uno blanco y el otro negro - que viajaban juntos un día. Mientras iban por la carretera, se pusieron a discutir si Jesús era blanco o negro. El blanco alegó que Jesús tendría forzosamente que ser blanco, porque todos los retratos lo representaban así. Además, como judío, seguramente tendría la tez blanca.

El negro le respondió que no, que los descendientes de Noé se habían radicado en Etiopía y que, por ende, Jesús era de ascendencia africana. Se pusieron a discutir con tanta fuerza que dejaron de mirar la carretera y chocaron con un camión de carga. Los dos murieron al instante. Despertaron para ver a Jesús, quien les dijo en español, con una sonrisa: ¡Bienvenidos, señores!

No estoy muy seguro de la exactitud teológica de esta historia, pero el punto que ilustra es 100% cierto. Jesucristo es para todos. El no es propiedad de ninguna raza en particular. Sin embargo, el racismo es un mal que la humanidad parece incapaz de escapar. ¿Dónde se encontrará la respuesta? La única respuesta está en la cruz de Cristo, donde toda la humanidad se encuentra unida en la necesidad del perdón y la promesa de la restauración.

La semana pasada hablamos acerca de la imagen de Dios en los seres humanos y el valor que esto da a cada vida humana. Hoy vamos a considerar otro aspecto de la imagen de Dios en nosotros. Nos remontamos a los días después del diluvio, cuando Dios había enviado destrucción a la humanidad debido a su extrema maldad.

Salvó a la familia de un solo hombre, Noé. La Biblia nos cuenta de Noé y sus descendientes, quienes repoblaron la tierra y establecieron las diferentes naciones de la antigüedad. Abramos la Biblia en Génesis capítulo 10. Es fácil brincar este capítulo cuando leemos la Biblia, porque parece ser una simple lista de nombres. ¡Qué aburrido!

Antes viene la emocionante historia de Noé y el diluvio. Después aparece la historia de la torre de Babel. En medio encontramos esta lista de nombres de personas desconocidas para nosotros. Sin embargo, esta lista de nombres tiene algo muy importante que enseñarnos acerca del mundo actual. Por lo tanto, consideremos lo que Dios nos enseña en su Palabra.

Empecemos leyendo Génesis 10:1-5:

10:1 Estas son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio.
10:2 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.
10:3 Los hijos de Gomer: Askenaz, Rifat y Togarma.
10:4 Los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.
10:5 De éstos se poblaron las costas, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones.

Noé tuvo tres hijos, de quienes descendieron todas las naciones de la tierra. El primero en mencionarse, Jafet, fue el ancestro de naciones que estaban generalmente al norte y al oeste de la tierra prometida. Algunos de ellos poblaron islas y fundaron pueblos que viajaban por el mar y comerciaban. Cuando Moisés escribió estas palabras, estas naciones eran remotas, misteriosas, poco conocidas. Pero ellas también descendían de Noé.

Ahora pasemos a Génesis 10:6-20:

10:6 Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán.
10:7 Y los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán.
10:8 Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra.
10:9 Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová.
10:10 Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar.
10:11 De esta tierra salió para Asiria, y edificó Nínive, Rehobot, Cala,
10:12 y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande.
10:13 Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim,
10:14 a Patrusim, a Casluhim, de donde salieron los filisteos, y a Caftorim.
10:15 Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, a Het,
10:16 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo,
10:17 al heveo, al araceo, al sineo,
10:18 al arvadeo, al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos.
10:19 Y fue el territorio de los cananeos desde Sidón, en dirección a Gerar, hasta Gaza; y en dirección de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa.
10:20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.

El segundo hijo de Noé fue Cam. El fue el ancestro de las naciones hacia el sur y suroeste de la tierra prometida - entre ellas Egipto, que desciende de Misrayin. Nimrod, un descendiente sobresaliente de Cam, fundó la ciudad de Babel. Fue un gran guerrero y cazador, pero las ciudades que él fundó llegaron a ser muy malvadas. También los pueblos de Canaán, que vivieron en la tierra prometida antes de la llegada de los israelitas, descendieron de Cam.

Leamos ahora acerca del tercer hijo de Noé, llamado Sem, en Génesis 10:21-32:

10:21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet.
10:22 Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.
10:23 Y los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas.
10:24 Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber.
10:25 Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán.
10:26 Y Joctán engendró a Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera,
10:27 Adoram, Uzal, Dicla,
10:28 Obal, Abimael, Seba,
10:29 Ofir, Havila y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán.
10:30 Y la tierra en que habitaron fue desde Mesa en dirección de Sefar, hasta la región montañosa del oriente.
10:31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
10:32 Estas son las familias de los hijos de Noé por sus descendencias, en sus naciones; y de éstos se esparcieron las naciones en la tierra después del diluvio.

Sem fue el padre de muchas naciones, incluyendo a los israelitas, quienes descendieron de Aram. También fue padre de las naciones árabes y muchas más. Ahora bien, ¿cuál es el punto de toda esta lista de nombres?

En primer lugar, aquí descubrimos que todas las naciones y todas las razas de todo el mundo descienden de una sola familia. Todos somos parientes. Seguramente la familia humana tiene muchas ovejas negras, pero seguimos siendo familiares. Aunque haya diferencias en el color de la piel, en las culturas y las costumbres, compartimos la humanidad y la realidad de ser creados a la imagen de Dios.

Cuando la teoría de la evolución comenzó a popularizarse hacia fines del siglo XIX, produjo un terrible concepto llamado el darwinismo social. Representaba la aplicación de las ideas de Carlos Darwin a la sociedad humana; que había razas inferiores y razas superiores, y algunos seres humanos que simplemente no merecían vivir.

Hoy en día, la mayoría de las personas que creen en la evolución ya rechazan estas ideas, aunque es difícil encontrar el concepto de la igualdad en la idea de que somos simplemente changos sin vello. Obviamente, ¡no todos los monos son iguales! De la Palabra de Dios aprendemos que todos fuimos creados a imagen de Dios. Por lo tanto, las diferencias externas no afectan nuestro valor interno.

Hay otro detalle muy interesante en Génesis 10. Si contamos todos los nombres y todas las naciones que descienden de Noé, descubrimos que son exactamente setenta. Este número es importante por varias razones. Para empezar, el número siete representa la perfección. Dios creó exactamente el número de pueblos que El quiso. No fue por casualidad o accidente.

Más tarde en el libro de Génesis, descubrimos que los descendientes de Jacob que se fueron a vivir en Egipto son también setenta. ¿Es pura coincidencia? El autor de Génesis fue demasiado cuidadoso como para incluir tales casualidades en su historia. Más bien, este detalle nos indica que los descendientes de Jacob, la nación de Israel, de algún modo representan a todas las naciones. Dios obró por medio de los israelitas con el fin de traer bendición a todos.

Tomando esto en cuenta, tenemos que quitarnos de la cabeza por completo la idea de un Dios que muestra favoritismo racial. En el Antiguo Testamento, la preferencia que El a veces parecía mostrar al pueblo de Israel fue simplemente su protección del canal de bendición que El había escogido para bendecir a todo el mundo. Pero su plan siempre ha sido bendecir a todas las naciones.

Estos dos hilos se unen en la realidad de la Iglesia de Jesucristo. El apóstol Pablo reconocía que la única raza es la raza humana, porque todos fuimos creados a imagen de Dios. Lo menciona en su sermón a los atenienses, como vemos en Hechos 17:26-28:

17:26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;
17:27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.
17:28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.

Todos descendemos de un hombre, y todos fuimos creados por un Dios a su imagen.

Esta realidad también se reflejó en la experiencia de la Iglesia primitiva. Aunque al principio todos los creyentes eran judíos, el evangelio pronto se comenzó a proclamar a los miembros de otros pueblos también. La Iglesia de Antioquía, la Iglesia que envió a los primeros misioneros, mostraba esta realidad en su liderazgo.

En Hechos 13:1 leemos los nombres de los líderes de la Iglesia de Antioquía: "Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo." De los cinco, uno o dos son africanos; Cirene, la ciudad de Lucio, es una ciudad africana, y Simeón era negro. Los otros tres eran judíos, pero de diferentes partes del mundo. Bernabé era de Chipre, tierra colonizada por los descendientes de Jafet. Saulo era de Tarso, una ciudad de Turquía, mientras que Manaén era oriundo de Palestina.

Lo que todo esto significa es que Dios, en su plan de redención, está llamando a un pueblo para sí de todas las naciones del mundo. Sin borrar sus distinciones culturales, Dios une a todos en una nueva humanidad. Lo vemos en los setenta descendientes de Jacob, que simbolizan a las setenta naciones del mundo. Lo vemos en la Iglesia de Antioquía con su liderazgo multicultural.

Por eso, no nos debe sorprender cuando leemos en Apocalipsis 7:9-10 la descripción de la humanidad redimida:

7:9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;
7:10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

Los que reciben la salvación vienen de cada nación, tribu, pueblo y lengua. En ese día cuando nos reuniremos frente al trono para alabar al Rey, habrá mexicanos y peruanos y africanos y chinos y japoneses y gringos y representantes de todas las etnias, unidos para exaltar a Jesucristo. Si es así, ¿podremos justificar las actitudes racistas ahora?

Recientemente salió un reportaje acerca de la empresa Google. Los directores de Google prepararon algunos talleres de entrenamiento para sus empleados, con la idea de que todos trabajaran mejor juntos. Lo interesante fue la premisa de estos tallares. Según el reporte, Google concluyó que todos somos un poco racistas. Es un atributo humano, pero que se debe superar.

Desde una perspectiva cristiana, esto es perfectamente lógico. Sabemos que el pecado nos ha afectado a todos, y la soberbia es un efecto del pecado. Que la soberbia se exprese en términos raciales no nos debe sorprender. Es fácil pensar que no somos racistas, pero si examinamos nuestro corazón, pronto descubriremos alguna clase de prejuicio racial.

Es muy fácil decir: "Todos los morenos son... Todos los mexicanos son... Todos los gringos son..." . Seguramente algunos lo serán, pero cada persona es un individuo creado a la imagen de Dios. Las actitudes racistas también pueden expresarse en una sensación de inferioridad.

Recuerdo una ocasión en la que alguien me contó acerca de otro pastor. Lo elogiaba por su ministerio, pero luego dijo, como si fuera algo sorprendente e inusual: "¡Y es chaparro y moreno!" ¡Yo no sabía que los pastores tenían que ser altos y blancos! Pero a veces hemos creído las mentiras racistas del enemigo. Hemos pensado: "Yo no puedo, porque soy...".

En el mundo renovado por Cristo, las diferencias raciales no nos separarán. En la visión de Juan registrada en Apocalipsis, él supo distinguir que la multitud representaba a todas las naciones. En otras palabras, las personas no habían perdido sus rasgos distintivos. No habían dejado de ser mexicanos, chinos, alemanes o lo que sea. Sin embargo, estaban unidos en alabar al Cordero.

¿Trabajaremos unidos para reflejar, lo más posible, al cielo aquí? ¿Veremos la imagen de Dios en cada persona? Si llegara una persona de otra raza para alabar a Dios con nosotros, ¿cómo lo trataríamos? Si tu compañero de trabajo no es como tú, ¿cómo lo tratas? Dios nos está llamando a ver más allá de la piel y ver su imagen en cada persona.


Visita la página web renovada del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net. Las novedades incluyen la célula familiar, una guía sencilla para reunirse en familia cada semana. También habrá nuevas respuestas a las preguntas al pastor. Si no has visitado www.pastortony.net últimamente, ¡visítalo ya!

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe