Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 5 de Enero del 2003

El momento preciso
Pastor Tony Hancock

Un día, un agente de seguros recibió una llamada telefónica de una mujer muy agitada. Dijo la señora: Quiero asegurar mi casa. ¿Puedo hacerlo por teléfono? El agente le respondió: Lo siento, señora, pero me hace falta ver la casa primero, para hacer un avalúo. ¿Cuándo podría venir a ver la casa? Respondió la señora: Tendrá que venir ahora mismo, ¡porque la casa se está quemando!

Para la señora, ése fue el momento preciso para comprar el seguro de su casa. ¿Por qué comprarlo hasta que se necesitara? Desgraciadamente, pocos agentes de seguros están dispuestos a escribir una póliza para una casa que ya se está destruyendo.

Encontrar el momento preciso para hacer las cosas realmente es importante. Las oportunidades que se pierden pasan al olvido, y no se vuelven a presentar. En esta temporada del año solemos pensar en el tiempo y en el futuro. Muchas personas se hacen propósitos para el año nuevo. Les parece un momento oportuno para bajar de peso, dejar de fumar, o hacer algún otro cambio en su vida.

Desgraciadamente, la mayoría de estos propósitos quedan sin realizarse. Después de uno o dos días, se esfuma la decisión, y la vida vuelve a la normalidad.

Puede ser un momento propicio, sin embargo, para meditar sobre el tiempo y nuestro uso de él. ¿Sabían que hay una manera cristiana de ver el tiempo? Cuando Dios nos llama a formar parte de su pueblo, él también nos da una manera nueva de considerar los momentos de nuestra vida.

Dios llama a su pueblo a rescatar sus vidas del tiempo desperdiciado. Esta mañana, veremos cómo y por qué.

Lectura: Efesios 5:15-17

5:15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,
5:16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
5:17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

Dios nos llama a aprovechar el momento preciso que él nos ha dado. Ese momento es ahora mismo. Tenemos que entender la necesidad de aprovechar el tiempo que hemos recibido departe de Dios.

La realidad es que

I. Aprovechar el tiempo significa nadar en contra de la corriente

¿Por qué digo esto? No lo digo yo; lo dice Dios en su Palabra. Dice el verso 16, porque los días son malos. En otras palabras, la naturaleza del tiempo en un mundo caído es de perderse en lo que no es provechoso.

La persona que deja que el mundo dicte su calendario y su uso del tiempo permitirá que ese tiempo se desperdicie y se pierda. Este mundo está dominado por ideas y por filosofías que nos llevarán a la vanidad.

Pensamos en las palabras del Predicador en el libro de Eclesiastés: Lo más absurdo de lo absurdo, ¡todo es un absurdo! La vida bajo el sol se vuelve un absurdo cuando seguimos la corriente del mundo.

Sería horrible llegar al final de nuestra vida y ver que la hemos gastado en las cosas que nos ofrece el mundo. Qué desilusión darnos cuenta de que hemos perdido la oportunidad de tener una vida que cuenta para algo, una vida que tiene valor eterno, y que simplemente nos hemos ocupado en distracciones, en diversiones, en trabajo, y en cosas que no importan para la eternidad.

Dios no quiere que suframos esa desilusión. Por eso dice Gálatas 1:4, Jesucristo dio su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo malvado. Cristo vino para que fuéramos librados de la esclavitud a este mundo y pudiéramos vivir para Dios - viviendo una vida que cuenta por algo.

Aun como creyentes, sin embargo, podemos seguir viviendo como los del mundo. Podemos dejar que la corriente del mundo nos lleve. Dice el dicho, camarón que se duerme se lo lleva la corriente. Si ignoramos la realidad de esta presión mundana, es posible que lleguemos al cielo; pero viviremos con el pesar de que nuestra vida en el mundo fue sin efecto eterno.

Esta es la razón que nos dice nuestro pasaje, tengan cuidado de su manera de vivir. Si no tenemos cuidado, si no estamos concientes, podemos caer en la trampa de vivir como la persona del mundo. No me refiero a caer en un pecado grave, aunque eso puede suceder; me refiero a vivir sin efecto, sin propósito, sin logros eternos.

Déjame hacerte una pregunta fuerte: Si tú murieras en este momento, ¿qué te llevarías al cielo? ¿Qué diferencia habría por tu vida? ¿Qué personas han sido cambiadas por tu ejemplo? ¿Qué avance ha tenido el Reino de Dios por tu influencia?

Quizás has permitido que este mundo te lleve por su corriente. No dejes que siga así. Vivimos en un mundo que se inclina hacia la maldad, pero hemos sido llamados por Cristo a vivir vidas que cuentan por algo.

Hay otra razón por la cual debemos de esforzarnos en nadar contra la corriente. No sabemos cuánto tiempo nos queda para hacer el bien. Dice 1 Corintios 7:29: Lo que quiero decir, hermanos, es que nos queda poco tiempo. No sabemos cuándo regresará Jesús. Tenemos un tiempo limitado para lograr la voluntad de Dios.

Se cuenta la historia de un hombre que fue al doctor para hacerse unos análisis. Cuando regresó para conocer los resultados, el doctor le dijo que tenía malas noticias y peores noticias. Las malas noticias eran que sólo le quedaban 24 horas de vida. - ¡Caramba! -respondió el hombre-. ¿Qué podría ser peor que eso? El doctor le respondió: -Desde ayer me estoy tratando de comunicar con usted.

La realidad es que ninguno de nosotros sabe cuánto tiempo le queda aquí en esta tierra. Nuestra vida terrenal se podría acabar, o el Señor Jesús podría regresar. No sabemos cuánto tiempo nos queda para hacer el bien. Por esa razón, es imprescindible nadar en contra de la corriente de este mundo y aprovechar los momentos que tenemos ahora para hacer el bien.

Surgirá entonces la pregunta: ¿Cómo podemos hacer eso? ¿Qué es lo que debemos de hacer?

II. Aprovechar el tiempo significa buscar la voluntad divina

Dice nuestro pasaje, No sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor. Para vivir una vida de sentido, en vez de desperdiciar el tiempo, es necesario buscar la voluntad divina.

En primer lugar, esto significa que en cada decisión, debemos de buscar la voluntad de Dios. Nuestras decisiones acerca del trabajo, del matrimonio, del uso del dinero, y cualquier otra decisión que tomemos deberán someterse a la voluntad de Dios.

Les voy a decir una realidad dura. Las personas que viven en el mundo creen que están viviendo su vida, haciendo lo que mejor les parezca y trazando su propio destino, pero la realidad es que están dedicando su vida al servicio de Satanás.

No es necesario sacrificar cabras, llenar la casa de pentagramas, o beber sangre para servir a Satanás. Con simplemente ignorar a Dios y su voluntad para nuestra vida ya estamos complaciendo al diablo.

Si queremos escapar de esa trampa, entonces, someteremos voluntaria y conscientemente cada decisión que tomamos a la voluntad de Dios. Déjame preguntarte: ¿Has buscado la voluntad de Dios para tu trabajo? ¿Has buscado su voluntad acerca de la persona con quien te casarás? ¿Le has entregado el uso de tu tiempo libre?

Esto significa simplemente pedir en oración su dirección; buscar la ayuda de hermanos maduros; considerar las pautas bíblicas; y tomar tus decisiones buscando la dirección divina.

Proverbios 3:6 dice, Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas. Cuando reconocemos el señorío de Dios en todo aspecto de nuestra vida y buscamos su dirección, él nos abre puertas y derrama su bendición sobre nosotros.

Hay un propósito en todo esto. Dios quiere usarnos para extender su luz a quienes aún no la conocen. Esto es lo que significa aprovechar cada oportunidad. En cada oportunidad, debemos de buscar la manera de alumbrar la oscuridad.

Cada encuentro con otra persona es una oportunidad para mostrar el amor de Jesús. No es necesario que compartamos el evangelio, o que siquiera se mencione el nombre de Dios, para alumbrar el mundo. Nuestras palabras y nuestra manera de vivir son suficiente.

Un día, una mujer cruzaba la calle cuando un hombre anciano la paró. Dijo que quería darle las gracias. - ¿Darme las gracias? -exclamó la mujer-. ¿Por qué quiere darme las gracias? El replicó: -Yo antes era revisor en el tren, y cuando yo la veía a usted siempre me daba una sonrisa y un "buenos días". Yo sabía que esa sonrisa tenía que originar en lo profundo del alma. Un día vi que traía una Biblia en la mano. Así que me compré una también, y encontré a Jesús.

No sabremos hasta llegar al cielo cuántas vidas hemos tocado con nuestro ejemplo. Lo seguro es que el tiempo está limitado. Dios quiere que aprovechemos el tiempo y busquemos en cada encuentro la oportunidad de alumbrar la oscuridad con la luz del Señor.

En este nuevo año, el reto de Dios para ti es que abandones el dejarte llevar por la corriente y empieces a rescatar tu vida del tiempo desperdiciado. Tendrás que nadar en contra de la corriente de este mundo, que te estará presionando constantemente a desperdiciar el tiempo en cosas sin sentido.

Pero si buscas la voluntad divina, dejando que Dios guíe cada una de tus decisiones, y buscando oportunidades para alumbrar la oscuridad con tus palabras y tu ejemplo, tendrás una vida de la cual nunca te arrepentirás - porque tendrás una vida con sentido.


Puedes enviar tus comentarios a pastortony@iglesiatriunfante.com

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe