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Domingo 4 de Enero de 2015

Mirando de lo alto
Pastor Tony Hancock

Cuando se maneja por la carretera 26 en el lado noroeste de este estado, uno sube por las montañas hasta llegar a cierto punto en el ascenso. En ese lugar del tramo, se puede mirar hacia atrás y ver una gran extensión de terreno, como una verde alfombra, extenderse hacia el horizonte. En un día claro, se alcanza a ver muy lejos - decenas de kilómetros.

Hace años que no manejo por esa ruta, pero cada vez que lo he hecho, me encanta mirar hacia atrás y ver todo el camino que he recorrido. Hay una sensación de ligereza en el pecho, una alegría que viene de mirar hacia atrás y ver hasta dónde hemos llegado. El rey David expresó su confianza en el Señor con esta sensación, cuando dijo: "Me hace andar tan seguro como un ciervo, para que pueda pararme en las alturas de las montañas." (Salmo 18:33 NTV)

Sin embargo, existe un peligro en mirar mucho hacia atrás. En ese lugar de las montañas, la carretera tiene muchas curvas. Si uno se queda mucho tiempo viendo el camino que ya recorrió, ¡puede chocar! De igual modo, si nos quedamos solamente viendo el pasado, no avanzaremos hacia el futuro que Dios tiene preparado para nosotros.

Es por esto que el apóstol Pablo dice: "No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús." (Filipenses 3:13-14 NTV)

En lugar de sumirse en la nostalgia por un pasado perdido, o volver una y otra vez a lamentar los errores cometidos, el apóstol se enfocaba en el futuro. Miraba hacia delante, buscando lograr lo que el Señor había preparado para él. Hacemos bien en seguir su ejemplo.

Hoy tomaremos unos breves momentos para mirar hacia atrás, para considerar lo que el Señor ha hecho en nosotros este año. El propósito de esto es considerar la fidelidad de Dios y celebrar sus grandes obras. Luego, volveremos la mirada hacia el futuro para trazar las metas que queremos alcanzar en este año entrante, bajo la dirección y la soberanía de Dios.

Al principio del año 2014, nos propusimos tres cosas principales. En primer lugar, nos propusimos crecer en el evangelismo. Como Iglesia, tenemos que cumplir estas palabras de nuestro Señor Jesús: "Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura." (Marcos 16:15) En particular, nos propusimos que cada miembro de la Iglesia se enfocara en alcanzar por lo menos a una persona.

¿Cómo nos fue? Hay muchas cosas que celebrar. Para empezar, tuvimos el gozo de bautizar un buen número de nuevos creyentes este año. De hecho, hace varios años que no bautizamos a tantas personas. ¡Esto se debe celebrar! También escucho testimonios de hermanos que han compartido a Cristo en varias ocasiones diferentes, y esto me da mucho gusto. Seguramente podemos crecer más en esta área, pero debemos celebrar lo que el Señor ha hecho.

Nuestro segundo propósito para el año 2014 fue crecer espiritualmente, como seguidores individuales de Cristo y como familias. La decisión de seguir a Cristo que celebramos en el bautismo no es un fin, sino un comienzo. Como dice 1 Pedro 2:1-3: "Por lo tanto, abandonando toda maldad y todo engaño, hipocresía, envidias y toda calumnia, deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación, ahora que han probado lo bueno que es el Señor."

Así como un niño recién nacido necesita leche y alimento para crecer y madurar, nosotros también tenemos que estar recibiendo la Palabra de Dios, conociéndola más y aplicándola a nuestras vidas. De otro modo, seremos unos desnutridos espirituales que nunca se desarrollan bien.

Una de las maneras en las que nos propusimos crecer este año fue en las células familiares. Me da mucha alegría cada domingo escuchar los testimonios de las familias que se han reunido para estudiar la Palabra de Dios juntas, y lo que están aprendiendo. Sé que muchos han crecido en su fe este año. No hemos terminado de crecer, pero vamos por buen camino.

El tercer propósito que nos propusimos en el año 2014 fue prosperar económicamente. La prosperidad económica y la riqueza no son la misma cosa. La prosperidad económica consiste en tener lo suficiente para llevar una vida decente, y poder bendecir también a otros. Cuando pensamos en la prosperidad económica, es necesario tener en mente lo que dijo el apóstol Pablo, citando las palabras de Cristo: "Deben recordar las palabras del Señor Jesús: 'Hay más bendición en dar que en recibir'." (Hechos 20:35 NTV)

Para cumplir esta meta, empezamos el año con una clase de finanzas. Muchos de ustedes participaron en esa clase, y me dio gusto ver el compromiso de muchos en manejar sus finanzas según los principios que Dios nos enseña en su Palabra. También hemos crecido en nuestros diezmos y ofrendas al Señor. Creo que esto refleja la verdadera prosperidad económica. Recuerda lo que aprendiste este año acerca del manejo de las finanzas, y si te has desviado en algún aspecto, es un buen momento para volver al camino.

Como Iglesia, podemos sentirnos contentos al repasar lo que Dios ya hizo con nosotros. Pero El también tiene cosas buenas preparadas para nosotros en el futuro. Como lo declara Jeremías 29:11: "Yo sé los planes que tengo para ustedes -dice el Señor-. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza." (NTV)

Después de orar y meditar, les quiero presentar tres aspectos de crecimiento para el año 2015. Por supuesto, no quiero decir que sean las únicas cosas en las que nos vamos a enfocar en este año. Queremos crecer en todos los aspectos, como creyentes y como Iglesia. Estoy seguro que el Señor hará cosas totalmente inesperadas, trayendo gratas sorpresas a nuestras vidas.

Sin embargo, es necesario tener metas. Nuestro Señor Jesús vino al mundo con una meta - dar su vida por nuestra salvación. El no vino diciendo: A ver qué sucede. Sabía por qué había venido, y a eso se dedicó. El apóstol Pablo también hizo planes y propósitos. El dejó que Dios los cambiara, y nosotros también siempre debemos decir, después de hacer nuestros planes: "Que se haga tu voluntad y no la mía." Pero no podemos tomar a Dios como pretexto para la flojera o la desidia.

Las primeras dos metas que tenemos para este año les van a parecer conocidas, porque tienen que ver con cosas que nos propusimos para el año pasado. La primera meta se encuentra en el área del evangelismo. Como seguidores de Jesucristo, nunca podemos olvidar nuestra responsabilidad de llevar el evangelio de salvación a todo el mundo.

Queremos crecer en alcanzar a más personas con el mensaje de salvación en este año 2015. Pero ¿cómo podemos saber si lo hemos logrado? Un propósito, sin metas específicas, es difícil de lograr. Dios ha dado a nuestros diáconos una visión para el evangelismo. Al final del año, habremos alcanzado la meta si cada miembro de la Iglesia participa, por lo menos una vez, en el proyecto de visitación que los diáconos están formando.

La segunda meta se relaciona con el área del crecimiento espiritual. Nunca podemos dejar de crecer espiritualmente. Nunca podemos decir: "Ya llegué. Ya soy un creyente totalmente maduro." Siempre habrá más que aprender, más victorias que ganar sobre el pecado, más maneras de servir.

Para lograr esta meta, quiero que nos propongamos tres cosas. La primera es que cada familia participe semanalmente en la célula familiar. Con Cristo al centro del hogar, podemos crecer. La segunda es que cada uno de nosotros comience a pasar tiempo cada día con Dios, leyendo una porción de su Palabra y orando. Si no tienes esta costumbre, puedes empezar con 5 minutos al día.

La tercera es que todos participemos de alguna clase para crecimiento. Muchos actualmente no asisten a la escuela dominical. ¡Se están perdiendo una magnífica oportunidad para conocer más de la Palabra de Dios! También tenemos estudios bíblicos y otras oportunidades entre semana. Al final del año, habremos logrado esta meta si todos participamos, al menos una vez a la semana, en una clase para crecimiento.

La tercera meta que tengo en el corazón se trata del tema de la familia. Dios siempre ha obrado a través de la familia. En el jardín del Edén, El puso a una familia - Adán y Eva. A Abraham le dijo: "Por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra." (Génesis 12:3) Al carcelero filipense, Pablo le dijo: "Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, tú y tu familia." (Hechos 16:31)

En este año 2015, fortalezcamos a nuestras familias en el amor del Señor. Aprendamos a llevarnos bien en pareja, dejando que Dios sane las heridas del pasado para vivir en libertad. Aprendamos a criar a nuestros hijos como Dios desea que lo hagamos. Para empezar a lograr esta meta, estaremos ofreciendo dentro de poco un curso breve para fortalecer a las familias. Lograremos la meta si cada persona participa en este curso.

Hoy hemos mirado de lo alto, echando un vistazo a lo que Dios ha hecho este año en nosotros. También hemos mirado hacia delante. Quiero invitarte a caminar conmigo en la realización de estas metas. Quiero invitarte a considerar también cuáles son las metas que Dios tiene para tu vida este año. Ora y pídele al Señor que te guíe. Y algo más: ¡Apunta tus metas! Una meta que no se apunta se convierte en un sueño que pronto se olvida.

Dios está con nosotros. De eso no cabe duda. Avancemos confiados en este año 2015, sabiendo que El nos guiará. Trabajemos juntos, para que al final de este año podamos mirar hacia atrás y decir que, con la ayuda de Dios, hemos logrado nuestras metas. ¿Estás dispuesto a hacerlo?


Visita la página web renovada del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net. Las novedades incluyen la célula familiar, una guía sencilla para reunirse en familia cada semana. También habrá nuevas respuestas a las preguntas al pastor. Si no has visitado www.pastortony.net últimamente, ¡visítalo ya!

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

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