Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 14 de Diciembre de 2014

Un esfuerzo sagrado
Pastor Tony Hancock

Un día, me senté a ver la televisión por un rato para descansar. Un programa de detectives salió en la pantalla. Debido a la hora, ya había comenzado el programa. Fue muy emocionante ver cómo los detectives identificaron al sospechoso y finalmente lo arrestaron por su crimen, pero nunca supe qué es lo que había hecho el culpable. Empecé a la mitad de la historia, y no sabía cómo empezó.

¿Alguna vez te ha sucedido lo mismo? ¿Te has quedado confundido, porque no sabías cómo empezó la historia, ni a dónde iba? La verdad es que todos hemos nacido dentro de una gran historia que empezó mucho antes de que apareciéramos en escena. El autor de la historia es Dios, pero cada uno de nosotros tiene un papel.

Sin embargo, hay muchas personas que viven toda su vida sin realmente comprender la historia, cómo empezó o hacia dónde va. No saben de qué se trata todo esto, y por lo tanto, viven perdidos. Cayeron en medio de una historia que ya comenzó, pero no conocen ni el principio ni el fin.

¿Cuál es esta historia? Es la historia de la Biblia - la historia que Dios nos cuenta del mundo. La historia que nos enseñan en la escuela es la historia como el hombre la ve. Es bueno conocer esta historia, pero es aun más importante conocer la historia como Dios nos la cuenta. Sólo así podemos comprender bien la misión que tenemos en este mundo.

La historia empieza antes de que existiera cualquier otra cosa además de Dios. Antes de crear el mundo, antes de que hubiera tiempo o espacio, Dios ya existía. Por su propia voluntad- simplemente porque El quiso hacerlo - creó todo lo que existe. El creó la tierra, las estrellas, el tiempo, los animales y la humanidad - todo para su propio deleite.

Dice Apocalipsis 4:11: "Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas; por tu voluntad existen y fueron creadas." Colosenses 1:16 declara que todas las cosas fueron creadas por El y PARA El: "Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él."

El libro de Génesis nos cuenta de lo que ningún otro libro de historia puede, porque no hubo testigos humanos para registrarlo. Dios, con su palabra, creó todo lo que existe, y declaró que era bueno. Dios creó todo el universo, y nos creó a nosotros, para traer gozo a su corazón.

Pero ¿qué sucedió? Dios puso ante la humanidad una decisión: la decisión de adorarlo a El como único Dios verdadero, o de vivir para sí mismos, usurpando el trono que sólo El merece ocupar. Adán y Eva enfrentaron una decisión. Ellos decidieron rechazar a Dios y seguir sus propios deseos. Como resultado, el pecado entró al mundo. Parecía que Satanás había ganado la victoria sobre Dios.

La Biblia nos dice en Romanos 5 que, por un hombre, el pecado entró al mundo. Al entrar el pecado al mundo, trajo también la muerte. El pecado contaminó esa bella creación de Dios y le robó a El la adoración que se merecía. Las personas ya no tenían comunión perfecta con Dios. Su santidad demandaba justicia. Tendría que haber un pago por el pecado.

Inmediatamente después de pecar, Adán y Eva se escondieron de Dios. ¿Por qué? Antes, no se habían escondido de El. Pero se dieron cuenta de que estaban desnudos, y les dio vergüenza. Sintieron vergüenza de que Dios los viera. Pero el Autor de la historia, Dios, intervino. Tomó la vida de un animal inocente y usó las pieles para cubrir la desnudez de Adán y Eva. Dios cubrió la vergüenza de Adán y Eva, pero a costa de una vida inocente.

Al revisar rápidamente el progreso del tiempo, vemos a la humanidad en constante pecado contra Dios, viviendo siempre según sus propios deseos. Al mismo tiempo, Dios fielmente le recuerda a la humanidad que sólo El merece la adoración.

¿Recuerdas cómo el hombre levantó el puño hacia el cielo al construir la torre de Babel para mostrar su gran poder? Pero Dios, en su amor y misericordia, confundió los idiomas humanos para que su gran poder quedara en la nada. ¿En qué sentido podemos decir que Dios actuó en esto por amor? Es que, al frustrar los planes de la humanidad, Dios revela otra vez cuánto lo necesitamos.

Dios también nos cuenta en su Palabra del gran diluvio que envió sobre la tierra, cuando destruyó a toda la humanidad con la única excepción de una familia. Así demostró su deseo de que toda la humanidad lo adorara. Después, El nos dio su ley para mostrarnos cuánto lo necesitamos.

Llamó al pueblo de Israel para revelar su Nombre santo a todos los pueblos, incluyendo a los gentiles. Nos mandó profetas para hablar en su Nombre para que pudiéramos conocer su corazón y su voluntad. En el momento culminante de la historia, envió a su propio Hijo al mundo para vivir entre nosotros y ofrecerse a sí mismo como sacrificio perfecto por nuestro pecado.

Desde el principio hasta el final de la historia, se manifiestan dos verdades. En primer lugar, Dios desea y se merece la adoración de todos los pueblos. Lo vemos en Génesis 12, cuando Dios llama a Abraham y promete hacer de él una gran nación. ¿Por qué? Para que TODOS los pueblos de la tierra puedan ser bendecidas por medio de él. Escucha también lo que El dice en el Salmo 67:

67:1 Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros;
67:2 Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación.
67:3 Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.
67:4 Alégrense y gócense las naciones, Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra.
67:5 Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.
67:6 La tierra dará su fruto; Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
67:7 Bendíganos Dios, Y témanlo todos los términos de la tierra.

En la visión que Dios dio al apóstol Juan del final de la historia, encontramos estas palabras: "Después de esto miré, y apareció una multitud tomada de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas; era tan grande que nadie podía contarla. Estaban de pie delante del trono y del Cordero, vestidos de túnicas blancas y con ramas de palma en la mano." (Apocalipsis 7:9) Desde el principio y hasta el final, Dios busca lo que El se merece: la adoración de todos los pueblos.

En segundo lugar, desde el principio del tiempo, Dios ha tenido la MISIÓN de darse a conocer a los hombres y ofrecernos un camino para ser reconciliados con El. Es un esfuerzo sagrado. La misión es necesaria, porque todas las personas nacen separadas de Dios y con necesidad de un Salvador, como lo declara Romanos 3:23: "Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios."

La Biblia declara en Romanos capítulos 1 y 2 que todos tienen suficiente conocimiento de Dios para condenarlos. Todos pueden ver la evidencia a su alrededor de que un Dios sabio y poderoso tuvo que haber creado todo esto. Todos pueden ver la evidencia en su conciencia de que existen el bien y el mal, y que no siempre han hecho el bien.

Frente a nuestra necesidad, Dios ha preparado una manera en que podemos ser reconciliados con El. Así como El usó la vida de un animal inocente para cubrir la vergüenza de Adán y Eva, El usa la sangre de Jesucristo para cubrirnos a nosotros para que podamos estar ante El sin vergüenza. Romanos 5:8 dice así: "Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros."

Pero hay muchas personas que no conocen este mensaje. Romanos 10:13-15 dice así: "porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo. Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? ¿Y quién predicará sin ser enviado? Así está escrito: ¡Qué hermoso es recibir al mensajero que trae buenas nuevas!"

Si no escuchan el mensaje, no tendrán la oportunidad de responder. Nuestro papel en la historia, la parte que Dios nos ha dado a nosotros, es ir a contar la historia a los que podemos, y apoyar a otros para que vayan a los lugares que nosotros no podemos. Así nos unimos al esfuerzo sagrado de Dios.

Juan 20:21 declara que Dios nos ha enviado como sus mensajeros: "-¡La paz sea con ustedes! -repitió Jesús-. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes." Del mismo modo que Jesús dejó la comodidad del cielo para cumplir la misión de su Padre, nosotros también debemos dejar la comodidad para cumplir la misión de Jesús.

Hoy en día, hay más de 3 mil millones de personas que no han tenido la oportunidad de escuchar el mensaje de salvación por fe en Jesucristo. No saben lo que El hizo para librarlos de sus pecados. Su destino es la separación eterna de Dios. Su única esperanza es que alguien les comunique las Palabras de verdad.

En las páginas de la Biblia, Dios nos ha enseñado su corazón. El nos creó para su gloria, para traer gozo a su corazón. El pecado nos ha separado de El, pero El no nos abandonó. Envió a Jesucristo para pagar la culpa de nuestro pecado. Jesús cayó bajo la ira de Dios, para que nosotros pudiéramos ser libres de culpa. Pero sólo podemos ser libres si nos refugiamos, por fe, en Jesús.

La historia empezó antes de que tú y yo naciéramos, y continuará después de que muramos. ¿Entiendes cuál es tu papel en esta grandiosa historia? Dios tiene una misión. El está obrando alrededor de este mundo para que personas de toda tribu y lengua lo conozcan.

¿Trabajarás con Dios en esta misión? ¿Cumplirás la verdadera razón de tu existencia? Pídele a Dios que te enseñe cómo lo puedes hacer. Comparte el mensaje con las personas que tú conoces. Ora al Señor para que envíe más mensajeros. Ofrenda para que más obreros puedan ir. Ya sabes cómo empezó la historia. Ahora puedes tomar tu lugar en esta gran obra del reino de Dios, en un esfuerzo sagrado.

Nota al lector: este sermón fue traducido y adaptado de un mensaje en inglés encontrado aquí: http://www.imb.org/main/lottie-moon/details.asp?StoryID=13194&LanguageID=1709&cid=imbepub


Visita la página web renovada del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net. Las novedades incluyen la célula familiar, una guía sencilla para reunirse en familia cada semana. También habrá nuevas respuestas a las preguntas al pastor. Si no has visitado www.pastortony.net últimamente, ¡visítalo ya!

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe