Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 17 de Febrero de 2013

El ciclo de la salvación
Pastor Tony Hancock

¿Te has puesto a pensar alguna vez en la forma en que llegaste a la Iglesia? No me refiero a la persona que te invito por primera vez, sino al automóvil que te trajo aquí. La mayoría de nosotros, si no somos mecánicos, nunca pensamos en la forma en que se mueven nuestros carros.

Hace muchos años, cuando era estudiante, tomé una clase de mecánica. Una de las tareas principales de esta clase fue desarmar un pequeño motor. Cuando desarmé el motor, no funcionaba. Cuando lo volví a armar, no funcionó tampoco. Felizmente, el único requisito de la clase fue armar el motor. No era necesario que funcionara.

De esa clase aprendí un poco acerca de la función de los motores de combustión interna, como los que tenemos en nuestros automóviles. La energía que mueve el carro viene de continuas explosiones pequeñas de gasolina que mueven los pistones. Todo esto sucede en un ciclo.

Primeramente, el pistón baja y atrae una mezcla de aire y combustible a la cámara de combustión. En seguida, el pistón sube y comprime esa mezcla de aire y combustible, haciendo que se caliente. Luego, la bujía enciende esta mezcla de aire y combustible, haciendo que se queme en una pequeña explosión que empuja con fuerza el pistón y provee energía para mover el carro.

Finalmente, el pistón vuelve a subir, extrayendo de la cámara de combustión los gases producidos. Al instante, se vuelve a repetir el proceso; este ciclo continúa constantemente para producir movimiento.

De la manera en que hay un ciclo de combustión que hace funcionar el motor de un vehículo, así hay un ciclo de la salvación que mueve el motor de la vida de cada persona salva. La semana pasada, hablamos acerca de lo que es la Iglesia: es la congregación de los santos y fieles hermanos en Cristo, que se reúnen en algún lugar particular.

Hoy vamos a hablar acerca de la vida de las personas que conforman la Iglesia. Vamos a hablar acerca de lo que nos mueve y nos hace avanzar como creyentes en Jesucristo. Abramos la Biblia en Colosenses 1, y leamos los versos 3 al 8:

1:3 Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
1:4 habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos,
1:5 a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio,
1:6 que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,
1:7 como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros,
1:8 quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.

El apóstol Pablo, el escritor de esta carta, no conocía a los miembros de la Iglesia de Colosas. Había sido sembrada por la predicación de Epafras, quien se menciona en el verso 7. Este hombre era colaborador de Pablo. Pablo lo había enviado a Colosas para predicar el evangelio allí, y había nacido esta Iglesia.

Hay una cosa muy interesante aquí. Aunque Pablo no conocía personalmente a esta gente, él los amaba. El se interesaba por su bienestar; de hecho, el propósito de esta carta es corregir algunos errores que se habían introducido en la Iglesia de Colosas. Aunque no los conocía, él le daba gracias a Dios por la fe que ellos habían llegado a tener en Jesús.

El motivo de la gratitud de Pablo nos lleva al ciclo de la vida salvada. Es una serie de tres cosas que el apóstol frecuentemente menciona juntas. Obsérvalas, y si quieres, márcalas en tu Biblia. Las primeras dos se encuentran en el verso 4: su fe en el Señor Jesús y el amor que tienen por todos los santos. La última está en el verso 5: la esperanza reservada para ustedes en el cielo.

Así que encontramos estos tres elementos del ciclo de la vida cristiana: la fe, el amor y la esperanza. Estas tres cosas son básicas si quieres vivir como cristiano. Pablo los menciona en otros lugares; veremos uno de ellos más adelante en el mensaje. Pero hay algo muy interesante aquí, algo que apenas aprendí cuando estaba preparando este mensaje.

Es que estas tres cosas no simplemente van juntas, sino que se alimentan unas a otras en un ciclo dinámico. Los versos 4 y 5 nos dicen que la fe en Cristo Jesús y el amor por los hermanos vienen a causa de la esperanza reservada en el cielo. En otras palabras, la esperanza es el motivo de la fe y el amor.

Esto significa que, si queremos crecer en nuestra salvación y en nuestra relación con Dios, la fe, la esperanza y el amor tienen que estar prendidos en nuestra vida de tal manera que funcionen de una forma constante. La esperanza nos lleva a amar y confiar más, la fe produce esperanza en nosotros, y el amor produce transformación en nuestra vida.

Hay una bujía que enciende todo este proceso en nuestras vidas. Lo menciona el verso 5: "De esta esperanza ya han sabido por la palabra de verdad, que es el evangelio que ha llegado hasta ustedes." El evangelio es el mensaje de que, por medio de Jesucristo, Dios está dispuesto a perdonarnos y aceptarnos como sus hijos. El nos llama a arrepentirnos del pecado, confiar en lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz y reconocerlo como nuestro verdadero Señor.

El mensaje del evangelio es el mensaje de la gracia de Dios, como dice el verso 6. La gracia significa que Dios nos da, sin que las merezcamos, las bendiciones de su perdón, su amor, su salvación y libertad. No es algo que podemos ganar; es algo que tenemos que recibir por fe, confiando en Jesucristo.

Imaginemos a un niño que se ha portado mal. Su papá le dice: Hijo, si te sigues portando así, tendrás que irte a la cama sin postre. El niño sigue portándose mal, y su papá cumple con su palabra – lo manda a la cama sin postre. ¡Recibió su merecido!

Al rato, sin embargo, el papá sube la escalera al cuarto de su hijo y le lleva un plato de helado. ¿Se lo merece? ¡No! Pero el papá, por gracia, decide perdonar a su hijo y darle lo que no merece. No siempre podemos hacer esto cuando disciplinamos a nuestros hijos, pero Dios lo hace con nosotros cuando creemos el evangelio y aceptamos a Cristo. El nos da lo que jamás podemos merecer.

Este evangelio está creciendo y dando fruto en todo el mundo, como dice el verso 6. El verdadero evangelio de la gracia de Dios no es algo extraño o novedoso; es el mensaje que ha estado grabado en las páginas del Nuevo Testamento durante dos mil años, y que los apóstoles predicaron desde un principio. Este mensaje está produciendo transformación en las vidas de millones de personas alrededor del mundo, desde la China hasta Chile. Si lo crees, trae transformación a tu vida también.

Recibes este mensaje por fe. No lo puedes comprar con dinero, ni con portarte bien, ni con mandas ni veladoras ni cualquier otra cosa. Tienes que tomar una decisión consciente de dejar de depender de tus propias fuerzas, tu propia justicia, tus propias buenas acciones o religiosidad, y depender solamente de lo que Jesús hizo por ti en la cruz. El evangelio se recibe por fe.

También se crece en el evangelio por fe. Es un ciclo. No es que sólo necesitamos fe para empezar, y después seguimos caminando de la manera normal. Toda la vida cristiana se vive por fe. Puedes vencer la tentación sólo por fe. Puedes superar las pruebas sólo por fe. Empezamos por fe, y caminamos por fe, cuando vivimos en el evangelio.

El evangelio nos dice que, por medio de Cristo, tenemos una esperanza segura. No tendremos que sufrir el castigo eterno. Hay una vida eterna reservada para nosotros en el cielo. Cristo resucitó de los muertos, y El garantiza que nosotros también resucitaremos para vivir con El, si hemos creído en El.

La esperanza, nos dice Pablo, también tiene su lugar en el ciclo. La esperanza nos motiva a amar a los demás. Cuando vivimos sin esperanza, nos enfocamos en nuestra propia situación. Nos lamentamos y damos golpes de pecho al pensar en lo que nos podrá suceder. Pero cuando nuestras vidas se llenan de esperanza al conocer a Cristo, tenemos un enfoque diferente. Quedamos libres para amar a otros, porque sabemos que Dios cuidará de nosotros.

El amor es el golpe de fuerza en el ciclo de la vida cristiana. Pablo dice lo siguiente en 1 Corintios 13:13: "Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor". En el ciclo de fe, esperanza y amor que mueve nuestra vida cristiana, la mayor potencia viene del amor. Si nuestra fe y la esperanza que tenemos en Cristo no produce amor hacia Dios y hacia los demás, tenemos que examinarnos para ver si nuestra fe es verdadera. La verdadera fe produce amor.

Jesús también dijo que todos los mandamientos se resumen en amar al Señor tu Dios, y amar a tu prójimo como a ti mismo. Si tú amas a Dios, harás lo que le agrada. De ti nacerá hacer lo que le complace, porque lo amas, y no quieres decepcionarlo. Si amas a tu prójimo, de ti nacerá ayudarle, respetarlo, considerar sus necesidades.

¿Qué tal va corriendo el motor de tu vida cristiana? ¿Caminas por fe, seguro en la esperanza que tienes en Cristo, viviendo en amor? Quizás te haga falta una afinación. Si es así, Cristo está presente en Espíritu para ayudarte. Reconoce ante El tu necesidad. Dile dónde eres débil, y busca su ayuda para cambiar. Imagina el poder de tu vida si vivieras en fe, esperanza y amor. Esto es lo que Dios desea para ti. Recíbelo.


Visita la página web renovada del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net. Las novedades incluyen la célula familiar, una guía sencilla para reunirse en familia cada semana. También habrá nuevas respuestas a las preguntas al pastor. Si no has visitado www.pastortony.net últimamente, ¡visítalo ya!

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe