Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 20 de Mayo de 2012

Gasta con gozo
Pastor Tony Hancock

Hay ciertos eventos que parecen ser insignificantes, pero que recordamos muchos años después. Uno de ellos me sucedió pocos días antes de que cumpliera 10 u 11 años. Había un juguete que yo quería comprar, un juego de piezas para construcción. Había estado ahorrando parte del dinero que mis padres me daban cada semana, y tenía suficiente dinero para comprarlo.

Lo vi en la tienda, y decidí comprarlo de una vez. Por algún motivo, sin embargo, mi madre me dijo: Hijo, no lo compres ahora; mejor espera para comprarlo. Decidí ignorar su consejo, y compré el juguete. Algunos días después, el día de mi cumpleaños, un amigo de la familia me regaló un juego idéntico. Y ahora, ¿qué haría con dos?

No fue un problema muy trascendente, pero ilustra el problema que muchas veces tenemos cuando se trata de los gastos. Queremos algo, y lo queremos ya; no estamos dispuestos a escuchar la voz de sabiduría que nos dice: Espera. A veces, por gastar sin sabiduría, enfrentamos consecuencias mucho más graves que simplemente tener dos juguetes idénticos.

La semana pasada hicimos una pausa para honrar a las madres, pero en las dos semanas anteriores, hablamos de las formas en que Dios nos llama a usar el dinero que El nos da. El dinero puede ser una fuente de bendición, si la sabemos usar. La primera semana, hablamos del diezmo y la forma en que nuestros diezmos y ofrendas demuestran fe y confianza en el Señor.

La segunda semana, hablamos de las deudas. Aunque Dios no nos prohíbe endeudarnos, sí nos enseña que la deuda es una forma de esclavitud. Nuestra meta debe ser salir lo más pronto posible de nuestros compromisos.

Hoy hablaremos acerca de la forma en que gastamos el dinero que tenemos. La Biblia tiene enseñanzas muy positivas al respecto. Hay ciertas ideas equivocadas acerca del dinero. Una idea equivocada es ésta: Doy mi diezmo a Dios, y lo demás me queda para gastarlo como yo quiera.

Dar el diezmo es un paso muy importante, pero Dios quiere enseñarte a usar lo que queda para que sea de bendición también. Otra idea equivocada se ve especialmente en los hombres. A veces pensamos: Yo gano el dinero en la casa, y lo puedo gastar como yo quiera. Si pensamos así, ignoramos que el dinero es de Dios. Todo es de El, y tú sólo lo tienes prestado. El te lo presta para bendecir a tu familia, no para que tú lo uses a tu antojo.

Si logramos captar una realidad básica, puede transformar la manera en que gastamos el dinero. Lo puede convertir en un gozo. Todo lo que tienes viene de Dios. El te lo ha dado todo. Repítelo conmigo: Todo lo que tengo es de Dios. Todo lo que tengo es de Dios. Esta verdad tiene dos consecuencias importantes que vamos a considerar hoy. Abramos la Biblia en 1 Timoteo 6, y empecemos con los versículos 6 al 8:

6:6 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;
6:7 porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.
6:8 Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.

Dios es la fuente de todo lo que tenemos. Por lo tanto, El nos llama a aprender el contentamiento. La fe produce grandes ganancias, pero no para la persona que siempre desea más. Si estamos enfocados en siempre tener más, se nos olvida que realmente no poseemos nada. Cuando nos muramos, no nos podremos llevar nada material con nosotros. Sólo la riqueza espiritual durará.

Por lo tanto, si tenemos qué comer y dónde vivir y con qué vestirnos, demos gracias a Dios. Esto es todo lo esencial para vivir bien. Uno puede tener una vida rica en un hogar humilde, y puede tener una vida pobre en una mansión. Como dijo Jesús, la vida del hombre no consiste en la abundancia de sus posesiones.

Sin embargo, el mundo que nos rodea está enfocado en hacer que nos sintamos insatisfechos con lo que tenemos. Los comerciales existen para convencernos de que nuestra vida no será completa si no tenemos algún producto que, hace cinco minutos, ni sabíamos que existía. Si tienes hijos pequeños, sabes cómo funciona esto. Los comerciales les convencen de que cierto cereal, cierto juguete, cierta marca es la clave de la felicidad. Sin esto, su vida será miserable y sin sentido.

Así como te sientes tú cuando tu hijo te molesta para comprarle algo que vio en la televisión, me imagino que se siente Dios cuando nos ve creyendo las mismas mentiras. La verdad es que, si tienes a Cristo, tu vida está completa. Ninguna posesión te traerá la felicidad. Nada que tú puedas comprar podrá llenar tu alma.

Se cuenta la historia de un hombre que empezó a envidiar a sus amigos, pues todos tenían casas más grandes y lujosas que la suya. Por fin puso su casa a la venta con una agencia de bienes raíces, y empezó a leer los anuncios para encontrar otra casa mejor.

Poco después, encontró en el periódico la casa perfecta. ¡Tenía todo lo que él buscaba! Empezó a leer la descripción y se emocionó tanto que llamó a su agente de ventas y le dijo que quería ir a ver esa casa ¡pero ya! El agente le hizo algunas preguntas, y luego le dijo: Señor, usted me está hablando de su propia casa. ¡El hombre no se había fijado en la dirección de esa casa tan perfecta!

Hermanos, aprendamos a vivir contentos con lo que Dios nos ha dado. El apóstol Pablo había aprendido esta lección. Miren lo que dice en Filipenses 4:12-13:

4:12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Dice que ha aprendido a vivir en diferentes situaciones. Es algo que tenemos que aprender. No viene de forma automática. Sin embargo, cuando lo aprendemos, encontramos mucho gozo.

No te dejes llevar por lo que prometen los anuncios. Dios te ha dado todo lo que tienes, y El te llama a recibirlo con gratitud.

Hay una segunda verdad que viene cuando comprendemos que Dios nos da todo lo que tenemos. La encontramos en el verso 17 de 1 Timoteo 6: "A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos." Dios no es un Dios tacaño. El nos da las cosas en abundancia para que las disfrutemos. ¿Te das cuenta? ¡No está mal disfrutar lo que tienes! Lo que está mal es pensar que te va a traer la felicidad.

Irónicamente, el deseo constante de tener más cosas muchas veces nos quita el gusto de disfrutar los que ya tenemos. Si constantemente pienso en el próximo carro que me voy a comprar, no puedo disfrutar del que ya tengo. Si sólo pienso en la ropa que saldrá la próxima temporada, no puedo disfrutar la ropa que Dios ya me dio.

Cuando tú aprendes a vivir en contentamiento y gratitud, quedas libre para disfrutar lo que Dios te ha dado. Hay una diferencia entre el contentamiento y el conformismo. El conformista dice: "Bueno, nunca voy a llegar a tener más, así que mejor me conformo con lo que tengo. Pues, ¡ni modo!"

En cambio, la persona contenta dice: "¡Gracias a Dios por lo que me ha dado! Voy a disfrutarlo al máximo. Si El me da la oportunidad de tener más, lo recibiré con gratitud y lo usaré para su gloria." ¡No confundas el conformismo con el contentamiento! La diferencia entre las dos cosas está en la gratitud. Si aprendes a agradecerle sinceramente a Dios todo lo que El te ha dado, habrás avanzado mucho en el camino al contentamiento.

¿Cómo podemos convertir nuestra forma de gastar el dinero en un gozo, en una fuente de bendición? Déjame darte unos consejos prácticos. Para empezar, antes de hacer una compra grande, ora. Si es algo que tú necesitas y que Dios quiere que tengas, El proveerá para que sea de bendición. Ponlo en sus manos, y El te guiará.

En segundo lugar, págate a ti mismo. Si piensas hacer una compra, en lugar de hacerla con facilidades de pago y terminar endeudado, pon el dinero que podrías gastar en pagos en el banco. Cuando tengas el dinero reunido, podrás buscar una buena oferta y ahorrarte dinero. Esta sencilla práctica te librará de mucha presión.

En tercer lugar, recuerda que el dinero es tiempo. Antes de comprar algo, piensa: ¿cuánto tiempo tendré que trabajar para pagar esto? Por ejemplo, si tú trabajas 40 horas a la semana y te llevas a la casa unos $320, estás ganando $8 la hora. Si decides comprarte un televisor nuevo que vale $160, tendrás que trabajar 20 horas para pagarlo. ¿Vale la pena? ¿O será que el televisor viejo que tienes te podrá servir otro rato? No es que nunca debes gastar; sólo piensa en lo que realmente cuesta.

Quiero terminar con un sencillo ejercicio. Saca tu cartera del bolsillo. No te preocupes, no te la voy a quitar. Mira adentro, y fíjate en lo que tienes allí. Quizás te parezca poco, o mucho. No importa. Imagina por un momento que Dios te lo está dando. El te dice: Este dinero es mío, pero te lo encomiendo. Usalo bien. ¡Disfrútalo! Que sea una fuente de bendición.

Ahora, si quieres, levántalo y dile al Señor: Todo esto es tuyo. Nunca quiero dejar que esto tome tu lugar en mi vida. Quiero usarlo como tú quieres. Guíame para que sea una fuente de bendición para mi vida y mi familia. Gracias por encomendármelo. Amén.


Visita la página web renovada del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net. Las novedades incluyen la célula familiar, una guía sencilla para reunirse en familia cada semana. También habrá nuevas respuestas a las preguntas al pastor. Si no has visitado www.pastortony.net últimamente, ¡visítalo ya!

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe