Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 18 de Agosto del 2002

¿Hombre o macho?
Pastor Tony Hancock

Con la reciente salida de la película Spiderman (El Hombre Araña) se ha despertado el interés en los superhéroes. Por décadas los niños de cierta edad han leído los libros llamados cómics, libros de aventura ilustrados con dibujos, pero ahora los superhéroes tienen una audiencia mucho más amplia.

A todos nos gusta la idea de algún hombre que tuviera poderes especiales, y que los usara para batallar contra la maldad. Todos tenemos nuestros propios héroes. Para un niño pequeño, es su papá; para un adolescente, podría ser alguna estrella del mundo del deporte; en una de sus canciones, Enrique Iglesias anuncia que quiere ser tu héroe.

Los héroes que escogemos forman nuestro carácter. Llegamos a parecernos a la persona que respetamos e idolatramos. Desgraciadamente, muchos de los héroes que nos presenta el mundo no son buenos ejemplos para nosotros. En vez de proporcionarnos un buen modelo de lo que es un hombre, más bien nos enseñan a ser machos.

Hay una gran diferencia entre ser hombre y ser macho. De hecho, la mayoría de los machos no son verdaderos hombres. El modelo del macho que representa Vicente Fernández - el hombre tomador, peleonero, y mujeriego - no es el modelo de un verdadero hombre. La realidad es que cualquier cualidad del macho la reúnen la mayoría de los perros. Si le doy un plato de cerveza al perro, se emborrachará como cualquier macho; las peleas son comunes entre los perros; y no es necesario comentar sobre el libido canino. Ser hombre, entonces, no se puede definir en esos términos.

Cuando examinamos los resultados de tal manera de considerarse hombre, vemos familias quebrantadas, vidas arruinadas por el abuso del alcohol, y falta de progreso económico. Obviamente, ser macho no es lo mismo que ser hombre.

¿Habrá otro héroe que sí valga la pena imitar? ¿Habrá alguien que nos enseñe cómo ser verdaderos hombres? Sí, lo hay. Vemos quién es esa persona en

Lectura: 1 Corintios 11:1

11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.

El apóstol Pablo nos da aquí la respuesta. Nos dice quién es su héroe - esa persona es el Señor Jesucristo. Jesús es el verdadero hombre, que no tiene que ocultar sentimientos de insuficiencia con una fachada de machismo.

A estas alturas, ustedes que son damas estarán pensando, ¿Ya me puedo ir? ¡Parece que este sermón no es para mí! Les aseguro que habrá también un mensaje aquí para ustedes. Ese verdadero hombre, Cristo Jesús, nos invita a todos a ser sus seguidores. Al ver cómo él es el modelo del hombre perfecto, las damas pueden entender mejor cómo seguirlo.

Hemos dicho que Jesús es el modelo del hombre perfecto. Es un concepto inspirador, pero poco específico. Concreticemos, entonces, hablando de dos comparaciones específicas entre Jesús, el verdadero hombre, y el modelo del macho que nos presenta el mundo.

I. El verdadero hombre usa su poder para el bien de otros; el macho usa su poder para su propia satisfacción.

A pesar de todos los intentos de las feministas a través de las últimas décadas, no se pueden negar las diferencias entre hombres y mujeres. Dios nos ha creado con diferencias que van mucho más allá de las distinciones sexuales. Es obvio que él nos ha creado para cumplir diferentes papeles dentro de la familia.

El hombre tiene, por lo general, un físico más fuerte que el de la mujer. Con excepción de las fisicoculturistas, casi todas las mujeres son más débiles que sus esposos. Al hombre que es dominado por su mujer le llamamos un calzonazos, y nos reímos de él. Pero esta ventaja de fuerza y de tamaño no fue dada al hombre para que pudiera dominar a su mujer. Lejos de eso, Dios ha dado a los hombres fuerza para que puedan proteger a sus familias, proveer por ellas, y cuidarlas.

La verdadera fuerza masculina es una fuerza que está bajo control y se usa para el bien de otros. Vemos esta realidad límpidamente en la vida del Señor. La actitud de Jesús se demuestra claramente en Juan 13:3-5:

13:3 sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba,
13:4 se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.
13:5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

Jesús sabía que el Padre había puesto todo bajo su dominio. El tenía el control de todo. Era el verdadero superhéroe. Sin embargo, no uso sus poderes en favor de sí mismo. Al contrario; cuando Satanás lo tentó a hacerlo, se rehusó a transformar las piedras en pan simplemente para su propia comodidad. En vez de usar sus fuerzas para satisfacerse a sí mismo, para hacer que todo el mundo lo sirviera, y para ganar el control del mundo a fuerzas, Jesús se rebajó al estado de un humilde siervo.

Comparemos esto con la actitud del típico macho. Si alguien se opone a su voluntad, usa sus fuerzas para dominar a esa persona - sobre todo si es más débil que él. Su esposa y sus hijos pronto aprenden que oponerse a lo que él quiere es algo muy peligroso. El verdadero hombre es un líder, no un tirano. Se sacrifica por el bien de los que Dios ha entregado a su cuidado. Su fuerza y su poder están bajo control y se usan para el bien de otros.

Hace algún tiempo, explotó una fábrica de fuegos artificiales en Lima. Varias personas murieron, simplemente porque estos fuegos no estaban controlados de la manera adecuada. Sin embargo, los mismos fuegos, usados de su manera correcta, producen un bello espectáculo que miles de personas pueden disfrutar.

El hombre domina su propia fuerza y la usa para servir a otros es productivo, y tiene razón de sentirse orgulloso de sí mismo. En cambio, el macho que usa su poder para dominar a otros es destructivo, y sólo crea caos y confusión.

Hermanos y amigos, les pregunto: ¿quieren ser hombres o machos? Jesús nos demuestra cómo ser hombres de verdad, usando nuestras fuerzas para el bien de otros. El también nos demuestra que

II. El verdadero hombre vive en integridad y rectitud; el macho condena a otros por sus propias culpas

Por lo general, los hombres se enfocan más en la verdad, mientras que las damas consideran la misericordia. Dios ha dado a los hombres la habilidad de ver las cosas y determinar qué es lo justo en cada situación. Pero esta habilidad ha sido torcida por el pecado, de tal modo que la mayoría de los hombres usan esa habilidad analítica para señalar los defectos de otros en vez de analizar sus propios defectos y abandonarlos. Con esto, demuestran que realmente su mentalidad es la del macho.

Recuerdo a un hombre que conocí en un viaje reciente. Estábamos sentados en el balcón de un restaurante, mirando hacia una bella laguna, y hablábamos de los escándalos sexuales relacionados con el ex-presidente norteamericano Bill Clinton. Decía este hombre, "Se supone que estas personas deben ser un ejemplo para nosotros." Lo irónico es que estaba con nosotros en la mesa la acompañante de este hombre, una señorita con quien estaba pasando algunos días mientras estaba de viaje. Tan claramente veía los errores del presidente, sin detenerse a pensar en la gravedad de lo que él mismo hacía.

Los machos no siempre lo hacen de una manera tan obvia. Sin embargo, es característica del macho que nunca reconoce sus propios errores. Nunca se pone a reflexionar sobre lo bueno y lo malo. Vive su vida como mejor le parezca.

La manera de vivir del verdadero hombre es muy diferente. Jesús, el hombre perfecto, nos da el modelo de vivir en integridad. En otras palabras, Jesús se conformó perfectamente a la voluntad de su Padre celestial. Condenó la maldad en la vida de otros; pero lo hacía porque su propia vida era perfecta.

Vemos los resultados de la integridad de Cristo en Romanos 5:18-19:

5:18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.
5:19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.

Jesucristo obedeció perfectamente toda la voluntad de su Padre, y al así hacer ofreció salvación a todos los que fueran justificados por fe en él. Cristo nos demuestra lo que es ser un verdadero hombre: vivir en obediencia a Dios, y no a nuestros propios instintos. Si quieres ser un verdadero hombre, entonces, aprende a examinarte a ti mismo para ver tus propias fallas, y luego entrégaselas a Dios para que él te ayude a superarlas.

¿Sabes? El problema más grande en tu vida no es tu esposa criticona, no son tus hijos desobedientes, no es tu patrón enojón; es tu propio corazón. Si quieres ser un verdadero hombre, entonces deja que Jesús transforme tu corazón para que puedas obedecer la Palabra de Dios, vivir en justicia, y ser un agente de transformación en tu mundo.

¿Quieres un superhéroe? El verdadero superhéroe es Jesús. El es un héroe en todos los sentidos; uno que usa sus poderes para beneficiar a otros, y el único que es digno de ser imitado. El es el modelo del verdadero hombre. Sólo él puede salvarte. Si tú estás buscando a alguna persona aquí en el mundo que sea tu salvación, nunca la vas a encontrar. Nadie más te puede salvar. Sólo Jesús te puede perdonar. Sólo él te puede cambiar. Sólo él te puede ayudar a dejar atrás el pasado y empezar de nuevo.

Si quieres ser un hombre de verdad, y no un macho farsante, fíjate en Jesús.


Puedes enviar tus comentarios a pastortony@iglesiatriunfante.com

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe