Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 10 de Abril del 2011

Paz con Dios
Pastor Tony Hancock

Como seres humanos, siempre queremos saber cómo es la vida en otras partes del mundo. En la televisión vemos innumerables programas que pretenden mostrarnos la forma de vivir de otras culturas, desde las tribus más remotas hasta los extraños habitantes de Jersey Shore.

Es interesante conocer las vidas de personas que tienen culturas y costumbres distintas a las nuestras. Si hemos viajado, seguramente alguien nos ha preguntado: ¿Cómo es la vida en México? ¿Cómo es la vida en los Estados Unidos? Tienen curiosidad por saberlo.

Sin embargo, hay una pregunta mucho más trascendental, y es ésta: ¿Cómo es la vida en Cristo? Porque así como la vida es diferente en distintas partes del planeta, la vida en Cristo también es muy diferente de la vida sin El. En la sección del libro de Romanos que empezamos hoy, aprendemos acerca de la vida en Cristo.

Hemos pasado varias semanas aprendiendo cómo recibir esa vida; es por fe, y solamente por fe, en Jesucristo. Quizás me escuchas hoy, y no le has entregado tu vida a Jesucristo todavía. Presta atención, para que puedas ver cómo es la vida con El.

Quizás ya le has entregado tu vida a Jesús, pero quieres saber más de lo que El te quiere dar. Presta atención, para que puedas recibir todas las bendiciones que El tiene para ti. Abramos nuestras Biblias en Romanos 5:1:

5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

Cuando uno viaja por automóvil, hay momentos en los que se conforma con mirar el paisaje de pasada. Hay momentos, sin embargo, cuando el paisaje es tan bello que no se puede hacer más que estacionar el carro a la orilla de la carretera y bajarse para observar el paisaje más de cerca.

El versículo que acabamos de leer es como uno de esos paisajes. Está tan lleno de verdades y enseñanzas profundas que tenemos que detenernos para mirarlo más de cerca. Pasaremos varias semanas aquí en Romanos 5. Si quieres prepararte para aprender aun más, puedes leer todo el capítulo en la casa.

¿Cómo, entonces, es la vida en Cristo? Nuestro versículo nos dice que es una vida de paz con Dios. ¿Qué tipo de paz es éste? ¿Se trata simplemente de un sentimiento, una sensación de tranquilidad? ¡Hay pastillas que te pueden dar eso, al menos por un rato! No, la paz con Dios es mucho más que una simple sensación, aunque debe despertar sentimientos en nosotros.

La paz con Dios es una realidad que se basa en lo que Jesucristo hizo por nosotros en la cruz. Antes de que viniera Cristo, tú y yo estábamos separados de Dios. ¡Éramos sus enemigos! Vivíamos en rebelión hacia Dios, desobedeciendo su ley y siguiendo nuestro propio camino. Como resultado, Dios justamente se enojó con nosotros. Nuestra rebelión nos separaba de Dios, y su justa ira lo separaba de nosotros. Merecíamos la muerte, la eterna separación de Dios.

Fíjate en algo. Nosotros, los seres humanos, ocasionamos el problema. Fue nuestro pecado, nuestra rebelión, que nos separó de Dios y que lo separó a El de nosotros. Sin embargo, Dios mismo tomó la iniciativa para buscar una reconciliación. ¿Por qué? Simplemente porque nos ama.

El Dios Trino - Padre, Hijo y Espíritu Santo - buscó la manera de remediar la situación. El Hijo se ofreció para hacerse hombre y pagar nuestra culpa. El Padre aceptó su sacrificio, y el Espíritu Santo obra en nosotros para llamarnos a aceptar ese sacrificio y ser reconciliados con Dios.

Dios tomó la iniciativa para restaurar nuestra relación quebrantada con El, y lo que El hizo se centra en la cruz de Jesús. Fue allí que sucedió lo que tenía que suceder para que la ira de Dios contra nuestro pecado fuera satisfecho, y se abriera el camino para que tú y yo pudiéramos ser amigos de Dios - y no sólo amigos, sino hasta hijos.

¿Qué falta, entonces? Sólo falta que nosotros nos volvamos hacia Dios, aceptando por fe el sacrificio que Jesucristo hizo por nosotros. Dios se volvió hacia nosotros cuando Jesús murió; nosotros nos volvemos hacia Dios cuando nos arrepentimos del pecado y confiamos en Jesucristo.

Podemos ver los dos lados de la moneda en 2 Corintios 5:19 y 20:

5:19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
5:20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios

Vayamos, por un momento, a estos versículos. El versículo 19 nos habla del lado divino del asunto. En Cristo, en su vida perfecta y en la cruz, Dios estaba reconciliándonos a nosotros con El. Dios mismo aplacó su propia ira hacia nosotros a causa de nuestro pecado, y abrió el camino para que fuéramos reconciliados con El.

El verso 20 nos habla de nuestro lado del asunto. Dios se ha mostrado favorable a nosotros, pero nosotros tenemos que aprovechar su oferta. De otra manera, nos quedamos bajo su ira. Nuestra situación se parece a la de los trabajadores indocumentados que se encontraban en los Estados Unidos durante la amnistía de 1986. Existía la oferta de un arreglo, pero era necesario cumplir con los requisitos. Algunos, por desidia, no solicitaron un arreglo. Como resultado, perdieron la oportunidad. Sin embargo, los que lo aceptaron recibieron el derecho de residir legalmente en este país.

Dios nos ofrece una amnistía, un perdón de todos los pecados que hemos cometido. ¿Cuál es su condición? Es la fe en Jesucristo. Esa es la única condición. Es por esto que podemos decir que, si hemos sido justificados - declarados no culpables - por Dios porque hemos llegado a confiar en Jesucristo como Señor y Salvador, tenemos paz con Dios. Ahora bien, ¿qué significa esto para nuestra vida de día en día? Bueno, déjame preguntarte algo.

¿Alguna vez has tenido una discusión o te has peleado con alguien, y luego has tenido que pedirle un favor? Da pena hacerlo, ¿no es verdad? A veces, también nos da pena acercarnos a Dios. Cuando lo hacemos, cuando tenemos una necesidad, el enemigo empieza a nombrar todos los errores del pasado. Nos dice que no tenemos el derecho de hablar con Dios.

Sin embargo, si estamos en Cristo, tenemos paz con Dios. ¡Las cosas están bien entre nosotros! El libro de Hebreos nos dice que nos acerquemos confiadamente al trono de la gracia. El trono de Dios para nosotros no es un trono de juicio, de condena, ¡sino de gracia!

La paz con Dios también significa algo más. En el Antiguo Testamento, la palabra shalom generalmente se traduce paz, pero significa algo más - significa bienestar, bendición, prosperidad. Para el apóstol Pablo, como judío, la paz con Dios no podría ser simplemente la falta de pleito u hostilidad, sino que tendría que incluir esta idea de bienestar y bendición.

Cuando él dice, entonces, que tenemos paz con Dios por medio de Jesucristo, significa que los planes de Dios para nosotros son buenos. Cuando entregamos nuestra vida en sus manos, sabemos que El tendrá buenas cosas preparadas para nosotros.

¿Significa que no enfrentaremos pruebas y problemas? No, no significa eso. Pero sí significa que las pruebas tendrán un propósito. Veremos más acerca de esto la próxima semana.

¿Cómo es la vida en Cristo? La vida en Cristo es una vida de paz con Dios. ¿Conoces a Cristo? ¿Tienes en tu corazón la seguridad de que estás en paz con El?


Visita la página web del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net.

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe