Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 24 de Mayo del 2009

En todo lugar
Pastor Tony Hancock

Introducción

Un niño miraba la luna con su madre. De repente, le preguntó: "Mami, ¿está Dios en la luna?" La madre le respondió que sí, que Dios está en todas partes. Luego, el niño le preguntó: "¿Está Dios en mi estómago?" La madre, un poco insegura de la razón de la pregunta, le dijo que sí. Entonces dijo el niño: "Si Dios está en mi estómago, Dios quiere un plátano."

A veces los niños, como nosotros, entienden las cosas a su manera. Sin embargo, es una gran realidad que Dios está en todas partes. Esta doctrina se conoce como la omnipresencia de Dios, y es algo que la Biblia nos enseña una y otra vez. Vamos a considerar la realidad de que Dios está en todo lugar, y ver lo que significa para nuestras vidas. Primero, consideremos la evidencia bíblica que tenemos para decir que

I. En todo lugar, Dios está presente

Leamos lo que dice Jeremías 23:23-24: "¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos?  ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra? ". Dice Dios: "¿Acaso no soy yo el que llena los cielos y la tierra?" Este universo es inmenso, más grande de lo que nos podamos imaginar; pero Dios lo llena todo. Aunque viajáramos a la velocidad de la luz, ni siquiera podríamos acercarnos a la orilla de nuestra propia galaxia.

La Vía Láctea tiene un diámetro de alrededor de 100.000 años de luz. En otras palabras, una nave espacial que viajara a la velocidad de la luz - velocidad a la que el hombre ni siquiera se ha podido acercar - demoraría 100.000 años en viajar de un lado a otro. Sin embargo, Dios llena nuestra galaxia.

Nuestra galaxia es sólo una de miles de millones de galaxias en el universo observable. El tamaño del universo es imposible de comprender con nuestras mentes limitadas. Sin embargo, Dios no sólo lo comprende, sino que El está en cada parte de este universo - aun en la estrella más remota.

En todo lugar, Dios está presente. Pero Dios no es sólo un observador; mira lo que dice el apóstol Pablo acerca de El en Hechos 17:27-28a: "para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.  Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos". Dios no está lejos de nosotros, sino que más bien, es por medio de El y en El que nosotros existimos. Dios lo sostiene todo por su poderosa Palabra.

Sin embargo, no debemos de cometer el error de pensar que Dios es parte de la creación. Dios es espíritu; El creó el mundo, no es parte de ese mundo. Dios es espíritu; no tiene un cuerpo. Cuando Jesús se hizo hombre, El tomó cuerpo de hombre; pero Dios mismo es espíritu.

Debemos de evitar la idea, entonces, de que Dios tiene forma o tamaño. Dios no es simplemente más grande que el universo; como espíritu, El supera infinitamente el universo. En todo lugar, Dios está; pero ningún lugar lo limita. Así lo declaró Salomón en 1 Reyes 8:27: "Pero ¿será posible, Dios mío, que tú habites en la tierra? Si los cielos, por altos que sean, no pueden contenerte, ¡mucho menos este templo que he construido!"

Dios es infinitamente mayor que este universo, pero en todo lugar, El está presente. Dilo conmigo: En todo lugar, Dios está presente. Cuando contemplamos la grandeza de Dios, debemos de ser movidos a la adoración. Para quienes lo conocemos, su presencia es fuente de gran seguridad.

II. En la vida del creyente la bendición de Dios siempre está presente

Sabemos ya que Dios está presente en todo lugar, pero cuando la Biblia habla de su presencia, generalmente tiene en vista su presencia para bendecir. Aunque Dios está en todas partes, El se manifiesta para bendecir en determinados momentos y lugares.

El rey David habla de esto en el Salmo 16:11: "Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha." En los lugares y momentos en los que Dios se manifiesta de forma especial, su presencia trae bendición y alegría.

Fíjate en esto: la Biblia dice que, si tú eres creyente, Dios está presente contigo en todo momento y en todo lugar - presente siempre para bendecirte. Así lo dice Juan 14:23: "El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él." Si tú amas a Jesús y obedeces su Palabra, Dios está morando contigo.

¿Te das cuenta de lo que esto significa? Donde quiera que vayas, Dios está allí contigo - no sólo en el sentido de que está en todo lugar, sino que El está presente para bendecirte, para traerte paz y consuelo, para darte dirección y esperanza. El te lo repite una y otra vez: Nunca te dejaré ni te desampararé. He aquí, estoy contigo hasta el fin del mundo.

Dios está presente. Es más, cada miembro de la Trinidad está con nosotros. Aquí Jesús dice que El y su Padre harán su morada con nosotros. La Biblia también nos dice que el Espíritu Santo mora en cada creyente - dice Pablo: "Con el poder del Espíritu Santo que vive en nosotros, cuida la preciosa enseñanza que se te ha confiado." (2 Timoteo 1:14) El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo viven en ti.

Esta presencia nos trae libertad. Dice 2 Corintios 3:17: "Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad". La presencia de Dios en ti te puede traer libertad - libertad del pecado, de la desesperación, de la opresión espiritual. La presencia de Dios es razón de gran gozo para el que conoce a Cristo y se ha entregado a El. En cambio, si le queremos dar la espalda, debemos de recordar también que El está en todas partes.

En cierta ocasión, un pastor distribuyó a los miembros de su congregación pequeñas cruces hechas de hojas de palmera. "Tomen esta pequeña cruz", les dijo, "y colóquenla en el cuarto de la casa donde haya más pleitos familiares. Cuando vean la cruz, se acordarán de que Dios está presente."

Cuando la gente iba saliendo del culto, una mujer se acercó al pastor y le preguntó: "¿Le quedan más de esas crucecitas?" El pastor le dijo: "Sí, todavía me quedan varias." " ¡Excelente!" - dijo la mujer-, "deme diez".

Parece que la familia de esta señora peleaba mucho, ¿verdad? Sin embargo, sus instintos eran buenos - recordar que Dios está en todo lugar. Para el que no conoce a Cristo, es aun más importante aprender que Dios está en todo lugar.

Leamos Amós 9:1-4:

9:1  Vi al Señor que estaba sobre el altar, y dijo: Derriba el capitel, y estremézcanse las puertas, y hazlos pedazos sobre la cabeza de todos; y al postrero de ellos mataré a espada; no habrá de ellos quien huya, ni quien escape.
9:2 Aunque cavasen hasta el Seol, de allá los tomará mi mano; y aunque subieren hasta el cielo, de allá los haré descender.
9:3 Si se escondieren en la cumbre del Carmelo, allí los buscaré y los tomaré; y aunque se escondieren de delante de mis ojos en lo profundo del mar, allí mandaré a la serpiente y los morderá.
9:4 Y si fueren en cautiverio delante de sus enemigos, allí mandaré la espada, y los matará; y pondré sobre ellos mis ojos para mal, y no para bien.

Dios le da a Amós una visión del juicio que vendrá sobre los desobedientes.

III. En el día del juicio, la ira de Dios será inescapable

El profeta Amós habla a un pueblo religioso. Habían formado su propia religión tomando algunos elementos de la fe bíblica, pero cambiándolo para su conveniencia. En lugar de someterse a lo que Dios quiere, seguían una religión que les hacía sentirse cómodos. ¿Sería suficiente esa religión para defenderlos en el día del juicio de Dios?

No, dice Amós. El templo falso que ellos habían construido se caería sobre ellos y los destruiría. Quedarían aplastados bajo el peso de la falsedad que ellos mismos habían erigido. Esa falsa religión no sería ninguna defensa en el día del juicio de Dios.

En el día en que Dios derramaba su juicio sobre Israel, no habría escondite. No habría donde refugiarse de su ira. Del Seol, el sepulcro, el lugar de los muertos, de allí los sacaría Dios. Aunque volaran al cielo, de allí los bajaría. Aunque se escondieran en las cumbres de las montañas o en la profundidad del mar, allí recibirían su castigo.

En otras palabras, el hecho de que Dios está en todo lugar significa que, en el día de su ira, su presencia será inescapable. No habrá lugar para esconderse de su justa ira contra el pecado humano. Tú, cuando cometes tus pecados contra Dios, te escondes quizás en lo secreto de tu habitación, o vas a algún lugar donde nadie te conoce, o te refugias en la oscuridad de la noche.

O quizás te ocultas en el lugar más secreto - en la intimidad de tu propio corazón. ¡Allí nadie puede verte! ¡Nadie se da cuenta de tu amargura, de tu lujuria, de tu avaricia! Ah - pero hay uno que sí lo ve - El está en todo lugar, aun en los lugares más recónditos de tu corazón. Y para ti, no habrá escapatoria. Aunque parezca que nadie te ve, que pasan desapercibidos tus pecados, hay alguien que sí ve y que te pedirá cuentas.

En el día de su juicio, ¿dónde te esconderás? No habrá lugar, pues El está en todas partes. Es por esta razón que es tan importante arreglar cuentas con Dios ahora. Es por esto que es tan importante acercarte arrepentido ahora a Jesucristo, recibiendo de El la salvación que El te compró con su muerte en la cruz. Observa lo que dice Juan 3:18-19: "El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.  Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. ". Si no quieres ser condenado, ven ahora a Cristo. En el día del juicio, será muy tarde; y el juicio será inescapable.

Conclusión

Cantamos una canción que dice: "Dios dondequiera está". ¡Qué gran realidad! Pero - ¿qué significa esa realidad para ti? ¿Significa que tienes la seguridad de que Dios va contigo en cada momento? ¿O significa que un día, tratarás de esconderte inútilmente ante su juicio?

En cierta ocasión, un pagano le mostró a San Agustín su ídolo y le dijo: "Aquí está mi dios. ¿Dónde está el tuyo?" Agustín, con gran perspicacia, le respondió: "No te puedo mostrar a mi Dios; no porque no exista, sino porque tú no tienes ojos para verlo."

¿Tienes ojos para ver la presencia de Dios a tu alrededor? ¿Le has invitado a Cristo a reinar en tu corazón? Si El está contigo, no tienes por qué temer. En cambio, si todavía no has venido a El, no creas que te podrás esconder. Ven arrepentido a los pies de Jesús, antes de que sea muy tarde.


Visita la página web del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net.

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe