Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 19 de Octubre del 2008

Mucho más
Pastor Tony Hancock

Introducción

Una vez, cuando era niño, vi el anuncio de algún juguete. Empecé a desear ese juguete. El dibujo que aparecía en el paquete mostraba algo espectacular, bello, un juguete realmente impresionante. Yo pensaba que, con ese juguete, me podría divertir por mucho tiempo.

Cuando finalmente logré conseguirlo, sin embargo, abrí el paquete y sentí una profunda desilusión. ¿Es esto todo? - me pregunté. Lo que aparecía dentro del paquete no llenaba mis expectativas. La realidad no era como me la habían pintado.

Seguramente has experimentado esa misma sensación de decepción. ¿Es esto todo? ¡Yo esperaba mucho más! Al observar con honestidad el mundo que nos rodea, muchos experimentamos esa misma sensación. Este mundo podría ser muy diferente de lo que es. Hay tanto potencial para la belleza, para el encanto, para el misterio en el mundo que nos rodea, y sin embargo, hay también tanto desperdicio.

Cada país de este mundo podría ser pacífico, próspero y poderoso - pero el pecado humano lo estorba. Aun los países más prósperos tienen fuertes problemas de crimen, de contaminación y de corrupción. ¿Es esto todo? ¡Yo esperaba mucho más!

El filósofo materialista te quiere convencer de que esto, en realidad, lo es todo, y tenemos que adaptarnos lo mejor posible. Sin embargo, escuchamos esos susurros que nos dicen que fuimos creados para algo mejor, que nuestra decepción es real, que hay mucho más. De esto leeremos hoy.

Lectura: Romanos 8:18-25

8:18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
8:19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
8:20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
8:21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
8:22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;
8:23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
8:24 Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?
8:25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

Frente a la realidad de este mundo y los sufrimientos que son parte de la vida de todos, Pablo nos dice: hay mucho más. La garantía de todo esto es el Espíritu Santo, que mora en el corazón de cada creyente y vivifica la Iglesia. El Espíritu promete mucho más. Primero,

I. El Espíritu promete mucho más para la creación

La creación, nos dice la Palabra, está ansiosa. Está como un niño el día antes de las vacaciones de verano, o como un novio el día antes de su boda. Tiene la gran esperanza de que algo maravilloso está a punto de suceder. ¿Cuál es esa cosa tan maravillosa que espera la creación? Es la revelación de los hijos de Dios.

Es, en otras palabras, el momento en que los que somos hijos de Dios seremos revelados en la gloria que Cristo compró para nosotros. Cuando eso suceda, la creación también será renovada. Será liberada de la frustración a la que ha sido sometida - la frustración de no realizar al máximo su potencial.

¿Por qué fue castigada de esta forma la creación? ¿Será que se portó mal? Quizás las olas del mar se pasaron de listas, o el sol y los planetas dieron un mal paso. Pero no, no es que la creación se haya portado mal, sino que más bien fue el encargado de la creación el que se portó mal.

Dios puso a Adán como cabeza de la creación. Le dio dominio sobre las aves del cielo, los peces del mar y los animales de la tierra. Todo lo puso bajo su dominio. Por este motivo, cuando Adán pecó y se rebeló contra Dios, lo que estaba bajo su dominio sufrió también.

Es como un país que tiene mal gobierno. Por más recursos naturales que posea, por más trabajadora que sea su población y por más posibilidades que tenga, será muy difícil para aquel país progresar. De igual modo, cuando Adán cayó, la creación fue castigada con él.

Cuando dice el verso 20 que "esto sucedió... por la [voluntad] del que así lo dispuso", se refiere a Dios, quien declaró la maldición sobre la tierra en base al pecado de Adán. Volvamos a Génesis por un momento; lean conmigo el capítulo 3, verso 17: "Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida".

Debido al pecado del hombre, la tierra - y por extensión, toda la creación - dejó de ser el paraíso que Dios había diseñado, y se convirtió en algo diferente. En muchos casos, la pérdida ha sido por causa directa del hombre. Hay lugares que alguna vez fueron bosques verdes y llenos de vida silvestre, que ahora son desiertos - gracias a la mano depredadora del hombre.

En otros casos, la pérdida no fue causada directamente por la mano del hombre, sino que el pecado creó un desbalance en el mundo natural a nivel espiritual. Podemos pensar en los grandes desastres naturales: el hombre no los causa directamente, pero suceden porque el pecado del hombre ha destruido la armonía de la creación.

Desde luego, el mundo no se perdió por completo; todavía hay mucha belleza, mucha fecundidad, y debemos de preservarla. Sin embargo, sabemos que este mundo podría ser mucho más. "Pero queda la esperanza", nos dice el verso 20. Hoy el hombre puede convertir un bosque en un desierto, pero también es capaz de convertir el desierto en un jardín.

Si es así, ¿cómo serán las cosas aquel día en que la humanidad redimida, glorificada, perfeccionada, tomará su posición a cargo de esta creación? Dios nos promete que El preparará un mundo digno para ser habitación de sus hijos glorificados. El creará nuevos cielos y una nueva tierra, donde morará la justicia.

Cuando miras la creación que te rodea y sientes ese anhelo que te dice que todo esto podría ser mucho más, es la voz del Espíritu que te está llamando a esperar con ansias ese día en que todo será renovado. El Espíritu Santo promete mucho más para la creación. Pero aun mejor,

II. El Espíritu promete mucho más para los redimidos

El verso 22 nos dice que la creación suspira, como una mujer que está a punto de dar a luz. Pero no sólo la creación, sino también nosotros deseamos ardientemente que llegue el momento de nuestra transformación. El verso 23 lo describe como nuestra adopción.

La Biblia nos habla de dos adopciones para los hijos de Dios. En la primera adopción, somos adoptados como hijos de Dios y sellados con su Espíritu Santo. Es a esta adopción que se refiere Juan 1:12: "Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios."

Cuando tú recibes a Cristo, en ese momento llegas a ser hijo de Dios. Recibes al Espíritu Santo, que te permite hablarle a Dios como Padre y tener la seguridad de que eres su hijo. Sin embargo, todavía no has recibido todos los beneficios de tu adopción; has recibido algunos, pero no todos.

Llegará un día, sin embargo, en que los que somos hijos de Dios seremos completamente conformados a la imagen de Cristo. En ese día, llegaremos a ser como El. 1 Juan 3:2 dice: "Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es."

Cuando eso suceda, recibiremos cuerpos nuevos - no irreconocibles, porque los discípulos pudieron reconocer a Cristo después de su resurrección. Sin embargo, serán cuerpos nuevos, incapaces de morir, de enfermarse, cuerpos perfectos para vivir en la creación perfeccionada.

Podemos comparar nuestra situación actual con la de un niño en un orfanato. Luego de años de esperar, llega el día en que una pareja lo visita y decide adoptarlo. Desde el momento en que ellos toman la decisión de adoptarlo, las cosas cambian. Si el niño tiene alguna necesidad, puede llamar a sus nuevos padres para que le ayuden. Se empieza a identificar como su hijo, y tiene un nuevo apellido. Ese niño tiene una familia.

Sin embargo, hay un proceso de trámites que se tiene realizar antes de que la pareja adoptiva pueda llevar a su niño a casa. El niño se queda un rato más en el orfanato, pero sabe que se aproxima el día de su adopción. Ya ha sido escogido como hijo; en cierto sentido, ya fue adoptado. Sin embargo, vive esperando el día de su adopción final, cuando él saldrá del orfanato y vivirá una vida diferente en el hogar de sus padres adoptivos.

Del mismo modo, nosotros ya hemos sido escogidos como hijos de Dios, si es que hemos aceptado a Cristo como nuestro Señor y Salvador. Sin embargo, nos queda un rato más de vida aquí en el orfanato de este mundo. Pero las cosas ya cambiaron; ya podemos llamar a nuestro papá adoptivo cuando necesitamos algo. Ya tenemos una nueva identidad. Vivimos a la expectativa de la llegada de ese día espectacular en el que Cristo volverá, lo veremos en carne propia, y seremos como El - sin más tentaciones, sin más luchas, sin más lágrimas.

Conclusión

El sistema escolar de cierta ciudad tenía un programa para ayudar a los estudiantes a mantenerse al día con su trabajo escolar cuando se encontraban internados en el hospital. Un día, una maestra asignada al programa recibió una llamada de rutina pidiéndole que visitara a un niño. Tomó el nombre del niño y su número de cuarto en el hospital, y habló brevemente con la maestra del niño. Ella le dijo: "Estamos estudiando los sustantivos y los adverbios. Hágame el favor de explicárselos para que no se retrase mucho".

La maestra del programa fue a visitar al niño esa tarde. Nadie le había dicho que el niño había sufrido quemaduras muy severas, y estaba padeciendo de mucho dolor. Al ver al niño, la maestra se alteró, pero ocultó sus emociones y le dijo: "La escuela me ha mandado para ayudarte con los sustantivos y los adverbios". Cuando se fue, sentía que no había logrado mucho.

Al día siguiente, sin embargo, una enfermera le preguntó: "¿Qué hizo usted con ese niño?" La maestra se imaginó que había cometido algún error, y empezó a disculparse. "No, no", dijo la enfermera, "no me comprende. Habíamos estado muy preocupados por ese niño, pero desde que usted vino ayer, su actitud ha cambiado por completo. Está respondiendo al tratamiento. Es como si hubiera decidido vivir, y no morir."

Dos semanas después, el niño - ya muy recuperado - explicó que había perdido toda esperanza de vivir hasta que llegó la maestra. Todo cambió cuando pensó: "La escuela no mandaría a una maestra para enseñarle los sustantivos y los adverbios a un niño moribundo. ¡Eso significa que voy a vivir!"

La esperanza lo cambia todo. La Palabra nos dice: "En esa esperanza fuimos salvos" (v. 24). Si tenemos esta gloriosa esperanza que el Espíritu nos da de que habrá mucho más, podemos vivir contentos ahora. Podemos superar las tentaciones, las pruebas y las luchas, porque tenemos algo que esperar. ¿Tienes tú esa esperanza?


Visita la página web del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net.

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

También está disponible la página de Lecturas Bíblicas diarias del Pastor Tony. En dicha página encontrarás una lectura bíblica para cada dia de la semana relacionada con el Sermón Dominical, junto con preguntas para meditación y aplicación.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.


El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe