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Domingo 18 de Abril del 2004

La congregación y su pastor
Pastor Tony Hancock

Un pastor cuenta los diferentes comentarios que se le han hecho después del culto. En cierta ocasión, alguien le dijo: Ud. siempre encuentra algo para llenar el tiempo. Otro le dijo: No me importa lo que diga la gente, a mí me gustan sus sermones. Otro le comentó: De haber sabido que su sermón iba a ser bueno, hubiera traído a mi vecino. Y el mejor comentario: No deberíamos de hacerle predicar con tanta frecuencia.

A veces, uno no sabe qué decir. Sin embargo, detrás de estos comentarios chistosos me parece que podemos discernir una falta de información. Creo que muchas personas tienen una idea equivocada o mal informada del trabajo del pastor. Quien dice, Ud. siempre encuentra algo para llenar el tiempo, considera que el pastor es un artista contratado para entretener al público.

Quien dice, No me importa lo que diga la gente, a mí me gustan sus sermones, considera que la función del mensaje es de agradar a la congregación, y no la de agradar a Dios.

Si el pastor no es un artista, ¿cuál es su función? Hay muchas cosas que hace un pastor: aconseja, preside en las bodas y los funerales, da dirección a la iglesia y ora por sus miembros. Todas estas cosas son importantes. Sin embargo, la función primordial del pastor es otra.

¿Qué debe esperar una congregación de su pastor? Vamos a llegar a un entendimiento de esto al considerar un pasaje de la Escritura. La próxima semana, hablaremos de lo que un pastor puede esperar de su congregación.

Lectura: Efesios 4:7-13

4:7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.
4:8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.
4:9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?
4:10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.
4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
4:12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

Luego de triunfar sobre las fuerzas de la maldad, Jesús volvió al cielo - dejando a su iglesia ciertos regalos como trofeos de su conquista. Dejó, primero, a los apóstoles y los profetas. Según el capítulo 2, verso 20, éstos forman el fundamento de la iglesia: "edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo".

No debemos de pensar, entonces, que existen hoy apóstoles y profetas como los que se mencionan aquí. Ahora estamos construyendo sobre la fundación de los apóstoles y profetas, que tenemos en sus escritos, en la Biblia.

Siguen en pie los dones de evangelista y de pastor y maestro. El evangelista es quien predica el evangelio. Pastor y maestro, según la construcción griega, describe una función. Es decir, los pastores y los maestros no son dos cargos distintos; más bien, el pastor es también maestro.

Enfoquémonos, entonces, en los versículos 11 y 12. La primera cosa que notamos, al considerar la función del pastor, es que

I. Dios ha dado pastores a la iglesia

Dice el verso 11: Él mismo constituyó... El ser pastor no es algo que uno mismo elige. Es un llamado especial de Dios. No es simplemente una carrera entre varias que escogemos según mejor nos parece.

Recuerdo en cierta ocasión llegar a un banco para abrir una cuenta, y mientras conversaba con la agente que me atendió ella me confió que ella había deseado que su hijo fuera pastor, pero que él quiso seguir otra carrera.

Me parece noble que una madre desee que su hijo sirva al Señor, pero también pensé en lo horrible que hubiese sido si ese joven se hubiera lanzado al ministerio simplemente para complacer a su mamá. Ése es el camino al fracaso o la mediocridad.

Más bien, el ser pastor es algo que Dios nos hace. Puede ser que Dios te esté llamando a ser pastor. Si es así, no ignores su llamar. Es una gran falta de fe decir, No puedo, si Dios te está llamando. En cambio, si sigues solamente tus propios deseos, ten mucho cuidado.

Esto no significa que el hombre que experimenta un llamado a ser pastor no debe de prepararse. Jesús mismo preparó a sus discípulos por tres años. Debemos de buscar la preparación que esté a nuestro alcance. Para algunos, esto será ir a estudiar en un seminario o instituto bíblico. Para otros, será estudiar por extensión. Lo importante es no ignorar el llamado de Dios, si él te está llamando.

El pastor, entonces, es una persona que Dios ha dado a la iglesia para un propósito. Dios lo hace mediante su llamado, puesto sobre la vida del siervo que él elige, reconocido y verificado por la iglesia. ¿Cuál es ese propósito que Dios tiene en dar a los pastores?

II. Dios ha dado pastores a la iglesia para capacitarla

Dice el pasaje: Él mismo constituyó...a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio. Dios ha dado a los pastores a la iglesia con el propósito básico de preparar a los miembros de la iglesia para servirle.

Algo que yo noto, y espero que nadie se sienta aludido, es que muchas personas esperan que el pastor sea su amigo especial, su confidente, su ayudante. En sí, ninguna de estas cosas es mala; el pastor debe ser amable y debe poder aconsejar. Además, todo creyente tiene el deber de ayudar a otros. El pastor tiene la misma responsabilidad de ayudar, y el mismo derecho a ser ayudado, que cualquier creyente.

Sin embargo, cuando consideramos lo que la Biblia nos dice aquí, ninguna de estas cosas aparece. El verso no se enfoca en lo que el pastor puede hacer para su congregación, sino más bien en lo que puede ayudar a su congregación a hacer.

La tarea primordial del pastor, entonces, es la de preparar a los miembros de la iglesia para que puedan servir al Señor de la forma más eficaz posible. Pensemos: si esperamos que solamente el pastor gane almas para el Señor, ¿cuánto crecerá la iglesia?

El crecimiento se multiplicará si todos trabajamos juntos para alcanzar a nuestra comunidad. De igual modo, el pastor sólo puede visitar a una cantidad limitada de personas; si todos buscamos oportunidades para visitar a los enfermos o los necesitados, se multiplicará el ministerio de la iglesia.

Alguien ha dicho que la mayoría de las iglesias se parecen a partidos de fútbol. En un partido, un pequeño número de personas corren sin descansar, mientras que varios miles de personas en gran necesidad de ejercicio se sientan a observar.

La iglesia no fue creada por Dios para parecerse a un partido o a un teatro. Debe ser, más bien, como una fábrica. Debe ser un lugar donde todos trabajan, haciendo lo que mejor pueden para que la iglesia crezca y avance. La obra del pastor es el de preparar al pueblo para esta tarea.

¿Cómo lo realiza? Podemos decirlo así:

III. Dios ha dado pastores a la iglesia para capacitarla mediante la enseñanza

Ya mencionamos que "pastores y maestros" describe la misma función dentro de la iglesia. Esto nos lleva a entender que el pastor desenvuelve su función mediante la enseñanza. Al enseñar y proclamar la palabra de Dios, está llevando a cabo la labor que Dios le ha encomendado.

Esto no solamente sucede los domingos, en el sermón. La enseñanza también se hace en grupos pequeños e individualmente. En una iglesia pequeña, el pastor podrá ser el que discipula a los nuevos creyentes. Conforme la iglesia va creciendo, estas personas que él ha discipulado deberán entonces discipular a otros.

De igual modo, el pastor sabio entrenará a otras personas para compartir el ministerio de la enseñanza. Al enseñarles cómo enseñar, él está desarrollando al máximo su capacidad para impactar a la congregación.

La enseñanza también viene a través del ejemplo. Ningún pastor es perfecto; sin embargo, el cargo pastoral conlleva la responsabilidad de servir de ejemplo a la congregación. Pablo le dijo a Timoteo, el joven pastor: Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza. (1 Timoteo 4:12)

Esto significa que debes de buscar el ejemplo a seguir en tu pastor. Muchas personas buscan solamente qué criticar en sus líderes, mostrando así que no desean crecer ni madurar. Si lo buscas, te aseguro que podrás encontrar en cualquier hombre algo para criticar.

Dios no te llama a eso. Más bien, busca el buen ejemplo que puedes encontrar en tu pastor - sea de generosidad, de cortesía, de conocimiento bíblico o de disciplina - y síguelo.

El ser pastor es uno de los cargos más exaltados y más exigentes que existe. Una iglesia que sabe qué esperar de su pastor, y que tiene un pastor que labora con dedicación, podrá alcanzar grandes cosas.

Analízate. ¿Qué esperas de tu pastor? ¿Buscas de él lo que la Biblia te dice? ¿O has creado una imagen del pastor que no es bíblica? Considera hoy qué es lo que esperas de tu pastor.

Quizás Dios te está llamando a ser pastor. Si sientes ese llamado en tu corazón, no lo ahogues. Habla con alguien que te pueda aconsejar y orar contigo. Dios ha dado a los pastores a su iglesia y los sigue dando, para que la iglesia sea edificada.

Puedes enviar tus comentarios a pastortony@iglesiatriunfante.com

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