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Domingo 8 de Febrero del 2004

Valora la verdad:
Esfuérzate por conocer la verdad

Pastor Tony Hancock

Los últimos días del gran apóstol Pablo son algo misteriosos. El libro de Hechos, que recuenta el establecimiento y el crecimiento de la iglesia en sus principios, termina con Pablo encarcelado en Roma. Para saber lo que sucedió después, tenemos que basarnos en varios textos; pero, al parecer, fue librado de la cárcel, y siguió con sus viajes. Posteriormente, fue capturado y encarcelado nuevamente en Roma, donde esperaba la ejecución.

Durante el tiempo de este encarcelamiento, escribió una carta a Timoteo. Timoteo era un joven que había sido convertido bajo la predicación de Pablo, y luego llegó a ser uno de sus colegas. Pablo lo había dejado como pastor de la iglesia en Éfeso, y le escribía para darle ciertas instrucciones y para pedir que viniera para estar con él.

Al leer esta carta es casi palpable el cansancio de Pablo, su seguridad de que la muerte pronto lo alcanzará. Sin embargo, no es un cansancio desesperado; es el cansancio de quien ha hecho una buena obra, y sabe que pronto podrá descansar.

En las próximas semanas, vamos a pasar tiempo en la segunda carta de Pablo a Timoteo. En esta carta, Pablo, quien se encuentra al final de su vida, anima a su joven colega Timoteo a valorar la verdad. Las palabras que él escribió hace tantos años hoy hablan con frescura, cuando consideramos la situación actual.

Lectura: 2 Timoteo 4:1-5, 13

4:1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino,
4:2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
4:3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,
4:4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
4:5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.
...
4:13 Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.

Vamos a pasar tres o cuatro semanas en este libro. Quiero invitar a los que quieran sacar el mayor provecho posible de estos mensajes a comprometerse en leer el libro de 2 Timoteo cada semana, por cuatro semanas. Contiene sólo cuatro capítulos. Les aseguro que la atención enfocada por las cuatro lecturas y los mensajes les abrirá los ojos a nuevas verdades. Hay un espacio en su bosquejo donde pueden firmar, si están dispuestos a hacer este compromiso.

Como ya mencionamos, Pablo anima a Timoteo a valorar la verdad. En el pasaje que hemos leído, Pablo anima a Timoteo a predicar con esmero y dedicación el mensaje que se le ha encomendado. Éste es un pasaje que usualmente se aplica a los predicadores, y con buena razón; hoy, sin embargo, quiero que consideremos su aplicación a la persona que no ha experimentado el llamado al ministerio.

Este mensaje se puede resumir con una frase: esfuérzate por conocer la verdad. Podemos discernir aquí tres fuertes razones por hacer tal esfuerzo.

I. Esfuérzate, porque el mundo actual no soporta la verdad

Los versos 3 y 4 de nuestro pasaje describen la actitud que tienen muchos hacia la verdad. En su interrogación del Señor Jesús, Pilato preguntó: ¿Qué es verdad? Muchos hoy en día se hacen la misma pregunta.

Muchos consideran que la verdad es algo relativo, que cada persona construye su propia verdad. Recuerdo que cuando estaba en la preparatoria nos preguntaron en una clase de filosofía cuántos creíamos en la verdad absoluta. Yo vivía en un pueblo con una alta concentración de evangélicos, y sin embargo me encontré como parte de una pequeña minoría en la clase que creía en la existencia de la verdad absoluta, independiente de las interpretaciones personales.

Eso fue hace muchos años - pero las cosas no han cambiado. La gente aún insiste en crear su propia realidad. En una encuesta reciente, el 81% del público norteamericano concordó con la siguiente declaración: el individuo deberá llegar a su propia creencia religiosa independientemente de cualquier iglesia o sinagoga.

En otras palabras, cada persona debe ser libre para crear su propia religión, tomando lo que le gusta de todas las opciones y desechando lo que no le gusta, como si la fe fuera una especie de buffet. Una mujer lo dijo muy bien: Yo creo en Dios. No recuerdo la última vez que fui a la iglesia, pero mi fe me ha llevado lejos. Se llama "Sheila-ismo". Es simplemente mi pequeña voz.

Puede ser que se trate de su pequeña voz, pero ¿qué pasó con la voz de Dios? Dentro de esta perspectiva, Dios no habla. Muchos creen en Dios, pero en vez de informarse acerca de lo que él ha dicho, se imaginan que él habla con una voz muy parecida a la de ellos.

El título de un libro reciente lo describe muy bien; se llama El amordazamiento de Dios. A Dios el mundo actual lo ha amordazado. No quieren saber lo que Dios dice; más bien, buscan personas que les dirán que Dios está totalmente de acuerdo con todo lo que ellos quieren hacer o pensar.

Como dice nuestro pasaje, la gente ha dejado la verdad y se ha vuelto a los mitos. Los mitos son muy atractivos, pues. nos entretienen mucho y nos exigen poco. Una famosa figura de la televisión norteamericana declaró, después de los ataques del 11 de septiembre, que Dios había permitido los ataques porque necesitaba 4000 ángeles más en el cielo.

Qué bello pensamiento - pero ¿de dónde sacamos la idea de que la persona que se muere se convierte en ángel? ¿De dónde sacamos la idea de que todos los que se mueren se van al cielo? Es bello, es atractivo, es consolador - pero no tiene ningún fundamento bíblico. Es un mito.

La gente ha rechazado la verdad para creer en los mitos. Y en medio de este mundo que rechaza la verdad, tenemos que buscar si queremos conocerla. Pablo nos dice:

II. Esfuérzate, porque el conocimiento de la verdad requiere de un esfuerzo

Esto lo notamos en un detalle que podría pasar desapercibido en el verso 13. Pablo le dice a Timoteo, en sus instrucciones finales: Trae los libros, especialmente los pergaminos.

¿Qué significa esto? ¿Por qué era tan importante que Pablo tuviera sus libros a la mano? Simplemente porque Pablo, aunque no sabía cuánto tiempo le quedaba de vida, aún quería estudiar. Quería seguir conociendo más acerca de la Palabra de Dios.

De algún modo, hemos aceptado la idea de que la verdad deberá ser obvia a todos. Pensamos que sería injusto si Dios nos obligara a estudiar para poder conocer la verdad. ¿De dónde sale esta idea? ¿Por qué pensamos que Dios está obligado a hacer que todo sea muy fácil, para que no tengamos que esforzarnos?

Esto va totalmente en contra de todo lo que la Biblia enseña. Por ejemplo, Pablo le dice a Timoteo en esta misma carta, capítulo 2, verso 15: Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad.

Si pausamos a considerar lo que significa este versículo, nos damos cuenta de que es posible interpretar incorrectamente la palabra de verdad. Es posible tener de qué avergonzarnos porque no nos hemos esforzado en estudiar, en analizar, en indagar para poder entender bien lo que Dios nos dice.

A distinción de lo que el mundo actual cree, la verdad existe; Dios la ha revelado en su Palabra. Es posible declarar el mensaje de una forma muy sencilla, pero también existe mucho más por entender y aprender.

Esto significa dos cosas muy prácticas. En primer lugar, si eres nuevo creyente o apenas empiezas a asistir a la iglesia, habrá cosas que no entiendes. Esto es inevitable. Satanás tratará de convencerte de que, ya que no lo entiendes todo, no entiendes nada. Esto es una tontería. Si tú entiendes una parte, y sobre todo si aprendes algo, entonces estás avanzando. Te aseguro que, si perseveras, entenderás mucho más en el futuro.

En segundo lugar, si eres creyente ya de tiempo, no te canses de aprender. Al contrario; esfuérzate por conocer más de la verdad. Francamente me sorprende que más de ustedes no se aprovechen de la biblioteca que tenemos en la iglesia. Tenemos aquí libros que no les cuestan nada, en las que se pueden aprender muchas cosas muy provechosas. Sin embargo, lo que noto es que son los videos los que más se sacan de la biblioteca. Dejaré que saquen sus propias conclusiones.

Esfuérzate por conocer la verdad, porque el mundo actual no lo soporta. Esfuérzate, porque requiere de un esfuerzo. Y,

III. Esfuérzate, porque la verdad tiene valor eterno

Esto lo vemos en el primer versículo de nuestro pasaje. Pablo habla a Timoteo En presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de venir en su reino y que juzgará a los vivos y a los muertos.

¿Sabes por qué hay tantas personas que no se ocupan en conocer la verdad? Simplemente porque no creen, en verdad, que habrá un juicio final; o si lo creen, piensan equivocadamente estar preparados para él.

El conocimiento de la verdad tiene un valor eterno para nosotros. Si conocemos la verdad, y la vivimos en nuestras vidas, estaremos preparados para ese gran día del juicio. No habrá sorpresas ingratas para nosotros.

Hace algunas semanas se hizo un pequeño cambio en las leyes inmigratorias de los EEUU tocante a las personas que llegan al país con destino a otro lugar. Después del cambio, se dieron varios casos de personas que llegaron pensando tener todos los documentos necesarios, para descubrir que no estaban preparados.

Habrá mucha gente que llegará al día del juicio pensando estar preparada, para darse una sorpresa muy ingrata. Descubrirán que no están listos, simplemente porque no han conocido la verdad.

No seamos como ellos. Esforcémonos en conocer la verdad, para no tener de qué avergonzarnos.

En cierta ocasión, un hombre discutía con el presidente Lincoln. Al fin, éste le preguntó: "¿Cuántas patas tiene la vaca?" "Cuatro, por supuesto", le respondió su interlocutor. "Así es", le dijo Lincoln. "Ahora, digamos que le nombráramos pata a la cola de la vaca, ¿cuántas patas tendría entonces?" "Cinco, por supuesto", le respondió el otro. "Ahí es donde te equivocas", le dijo Lincoln. "Simplemente porque nombremos pata a la cola, no significa que sea pata."

Vivimos en un mundo que quiere llamar patas a las colas, y cambiarlo todo. Tenemos, sin embargo, una verdad que jamás cambiará, una verdad que nos trae grandes bendiciones si la conocemos. Esforcémonos en conocerla.

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