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Domingo 4 de Noviembre del 2001

El Prototipo del Sacerdote Perfecto
Pastor Tony Hancock

Introducción

Cuando los manufactureros de algún producto, sea un carro, un aparato electrónico, o una nueva marca de cereal, lo están preparando para lanzamiento al mercado, la primera cosa que hacen después de diseñarlo es preparar un prototipo. Estos prototipos sirven para ver cómo saldrá el producto cuando se produzca.

En mi juventud, solía leer muchas revistas acerca de los carros. Una de las cosas más interesantes acerca de los prototipos de carros nuevos era el nivel de seguridad que tenían con sus prototipos. Las compañías no deseaban que la competencia supiera cómo se vería el modelo de 2 ó 3 años más. Muchas veces las revistas lograban conseguir fotos de estos prototipos, pero siempre aparecían con lienzos sobre las partes importantes - la parrilla, el cofre, el baúl.

De alguna manera, sin embargo, yo creo que las compañías también deseaban que el público viera algo de los carros, para despertarles el apetito. Sospecho que ellos dejaban que se tomaran esas fotos espía para que sus productos vendieran mejor al llegar al mercado. Buscaban crear interés y expectativa dentro de los futuros compradores de sus productos.

Si no es irrespetuoso decirlo, esto es lo que ha hecho Dios. A través del Antiguo Testamento, vemos especies de prototipos. Son personas cuyas vidas, de la manera en que vienen grabadas en la Sagrada Escritura, señalan hacia uno que vendría. A estas personas se les llama comúnmente tipos. En detalles de su vida, prefiguran, en cierta manera, a alguien que vendría - y ese alguien es Jesús.

El propósito de Dios en enviar a estas personas era de confirmar cuando vino Jesús que él realmente era quien se esperaba, y quizás también de crear una expectativa dentro de su pueblo de uno que vendría. Para nosotros, cuando estudiamos las vidas de estas personas y vemos las "coincidencias" con Jesús, esto nos puede llevar a conocer mejor a Jesús y adorarle más.

Hoy estudiaremos la vida de un de estas personas. Se menciona en tres versículos breves, y sin embargo el Nuevo Testamento nos enseña que él es el prototipo para la obra importantísima de Jesús como sacerdote. Leamos de él.

Lectura: Génesis 14:18-20

14:18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;
14:19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;
14:20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.

Parece increíble que ésta es toda la información que nos da la Biblia directamente acerca de la vida de Melquisedec, ¿verdad? Pero Dios no sólo inspiró lo que el autor dijo, sino también lo que no dijo. Y lo que no dijo también, de alguna manera, señala hacia Jesús.

Podemos ver estas cosas más claramente si consultamos el comentario hecho en Hebreos 7 sobre este pasaje. Aquí llegamos a ver más claramente las conexiones entre Jesús y Melquisedec.

Lectura: Hebreos 7:1-10

7:1 Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo,
7:2 a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz;
7:3 sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
7:4 Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín.
7:5 Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham.
7:6 Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.
7:7 Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.
7:8 Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.
7:9 Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos;
7:10 porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.

 

Melquisedec vivió unos 2000 años antes de la venida de Cristo al mundo - y la descripción de su vida en Génesis pudo haberse escrito unos 1400 años a.C. Sin embargo, para el escritor de la carta a los Hebreos, escrita unas décadas d.C., esta historia es de más de interés histórico. No es simplemente un cuento interesante de algo que sucedió hace mucho tiempo, o - aun peor - algo aburrido como la historia que se estudia en la escuela. Más bien, es parte del récord inspirado por Dios en su Palabra.

Dado esto, podemos ver en la historia de Melquisedec señales hacia Cristo. Como hemos dicho, su historia señala hacia Cristo. Antes de ver específicamente qué podemos aprender de Melquisedec, digamos algo acerca de cómo interpretar las figuras tipológicas de la Biblia. ¿Podemos simplemente escoger a cualquier figura en la Biblia y buscar comparaciones con Cristo? No. Hay un orden, una estructura que controla esta clase de interpretación. No podemos simplemente dejar que nuestra imaginación corra libre. Por razones de tiempo, no entraremos en esta estructura esta mañana. Basta con decir que la guía mejor es el Nuevo Testamento, así que hoy nos basaremos en ella para entender el significado de Melquisedec como tipo.

Y aquí, en Hebreos capítulo 7, podemos encontrar tres lecciones principales acerca de Jesús, ilustrados por este personaje Melquisedec. Presten atención, porque no estamos hablando solamente de algún detalle histórico; esto puede transformar nuestra vida, si lo ponemos en práctica.

Jesús es el sacerdote perfecto porque fue nombrado directamente por Dios

Sigamos leyendo aquí en Hebreos 7. Leamos los versos 15 al 22.

7:15 Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto,
7:16 no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.
7:17 Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.
7:18 Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia
7:19 (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.
7:20 Y esto no fue hecho sin juramento;
7:21 porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.
7:22 Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.

Lo que tenemos que entender para captar bien esta parte del asunto es ésta idea de la vida de Melquisedec: es que, cuando leemos el récord bíblico, no sabemos nada de la manera en que él se izo sacerdote. Recuerden lo que hemos dicho: para la función de Melquisedec como lo que estamos llamando un prototipo de Cristo, el enfoque está en lo que la Biblia dice acerca de él.

Y lo que vemos en el caso de Melquisedec es que la Biblia no nos dice cómo es que él llegó a ser sacerdote de Dios. Lo seguro es que no fue mediante el orden regular de los sacerdotes de la nación de Israel. Después de todo, ellos aún no existían. De alguna manera misteriosa, él llegó a ser un sacerdote verdadero de Dios.

Digámoslo así: el Espíritu de Dios inspiró a Moisés cuando escribió Génesis de tal modo que él no incluyó más información acerca del sacerdocio de Melquisedec. Moisés no sabía por qué; simplemente así lo escribió. Pero Dios sabía que, mucho después, vendría su Hijo; y que dejaría a Melquisedec como un ejemplo para ayudarnos a entender su misión.

Así como, dentro de las páginas de la Biblia, Melquisedec aparece de la nada, aparentemente puesto en su lugar simplemente por Dios, así también Jesús fue nombrado directamente por Dios. Vemos esto en las palabras de un salmo que son citadas en la sección que ahora estudiamos: "Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec."

Presten atención, porque esto es importante. Los sacerdotes del sistema judío recibían su posición de sacerdotes como resultado de su descendencia. En una ceremonia, recibían su sacerdocio de otros hombres. Podríamos comparar el sistema actual en la iglesia católica: ninguno puede decir simplemente, soy sacerdote. Tiene que ser reconocido por las autoridades en la iglesia. Sin su aprobación, no tiene ninguna autoridad.

Pero Jesús no recibió su sacerdocio, su posición como sacerdote, de ningún hombre. El no fue nombrado por hombres, sino por Dios. Lo que esto significa es que Jesús es el único sacerdote que necesitamos.

No hay ninguna otra persona con más autoridad que nos pueda representar delante de Dios. El es el único que ha recibido su nombramiento directamente de Dios. Hermanos y amigos, parece un realidad tan sencilla, pero ¡cuántas veces no terminamos buscando a algún otro para representarnos ante Dios! Creemos que tenemos que hablar con el pastor, o que tenemos que ir con un santo, o inclusive simplemente no nos sentimos dignos de acercarnos a Dios, y entonces nos mantenemos alejados de él, como niños curiosos en una feria que ven algún evento atractivo pero no se atreven a acercarse para ver qué es.

Cristo Jesús es el único sacerdote que necesitamos. Es el mejor. Y si tú estás en una relación con él, tienes todo lo que necesitas. Jesús es el sacerdote perfecto porque fue nombrado directamente por Dios.

Jesús es el sacerdote perfecto porque es eterno en su permanencia

Volviendo a lo que leíamos en Hebreos 7, veamos ahora los versos 23-25:

7:23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;
7:24 mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;
7:25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

Para ver la conexión con Melquisedec, tenemos que regresar al versículo 3. Ahora, para nosotros, con nuestra manera práctica de pensar, nos puede parecer un poco raro este modo de considerar las cosas. ¿Qué significa que Melquisedec no tuvo comienzo ni fin? ¿Está aún viviendo entre nosotros?

Esto no es lo que el autor nos quiere decir. Más bien, lo que significa es que dentro del texto, viviendo dentro del mundo de las páginas de la Biblia, no se dice nada del principio ni del fin de Melquisedec. De esta manera, él sirve como prototipo de Jesús. Melquisedec sí nació y murió en algún momento; pero la Biblia no nos habla de eso. Más bien, es presentado como si no tuviera comienzo ni fin. Jesús es en realidad lo que Melquisedec aparenta ser.

Aquí es donde vemos el significado de lo que hemos dicho acerca de la tipología. El cumplimiento, que es Cristo, siempre es mucho más grande que los prototipos.

No sé si alguna vez han tenido la experiencia de ver el anuncio de la salida de un gran producto, anunciado por mucho tiempo, que cuando finalmente sale es una desilusión. Esta semana la compañía Microsoft sacó para venta pública su nuevo sistema operativo, Windows XP. En el gran momento de su presentación al público, hubo nada menos que 5 problemas técnicos con este software. ¡Qué desilusión!

Bueno, con Jesús es al revés. Todos los que vinieron antes, que de alguna manera señalaban hacia su venida, eran menos que él. El de alguna manera es mayor que ellos.

Por eso decimos que lo que Melquisedec aparenta ser, por el silencio del récord bíblico, Jesús lo es en realidad. Jesús realmente es eterno. Él, siendo Dios, no tuvo principio ni fin.

Por eso, nosotros podemos confiar constantemente en que Jesús es suficiente. Cuando una iglesia cambia de pastor, nunca faltan quienes digan "Prefiero el anterior. Me gustaba más..." Eso nunca pasará con Jesús, porque él nunca dejará de ser nuestro sacerdote.

Eso significa que, sí tú has venido a él para recibir el perdón de tus pecados, esos pecados quedan perdonados para siempre. Cada vez que Satanás quiere recordar al Padre que tú has pecado, ahí está Jesús mostrando las heridas de la sangre que él vertió por ti.

Tu pecado, esa culpa que tú llevas, puede ser quitada por siempre - pero sólo por un sacerdote que vive por siempre para interceder por ti. Hermanos, ¿qué más necesitamos? Si tenemos a Cristo, no nos falta nada más. El es eterno.

Jesús es el sacerdote perfecto porque su carácter es ideal

Volvamos a nuestra lectura en Hebreos, mirando ahora los versículos 26-28:

7:26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
7:27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
7:28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

Para ver la conexión con Melquisedec, hemos de volver al versículo dos. El nombre de Melquisedec significa "rey de justicia", y él era de rey de Salén, que significa "paz".

Su nombre, por lo menos, indicaba una persona de carácter intachable, buena, una persona cuya vida creaba valor en las vidas que le rodeaban. No sabemos si el personaje Melquisedec haya sido así en realidad o no; lo más probable es que sí, bajo las limitaciones de todo ser humano.

Pero nuevamente su función simbólica, dentro de las páginas de la Biblia, señalaba hacia alguien que sería Rey de Justicia y Rey de Paz de una manera muy superior a Melquisedec. Esta persona es Cristo Jesús. El es santo, puro, exaltado. En su vida no hubo nada de impureza, nada de orgullo, nada de egoísmo. Vivió una vida perfecta.

Y ¡no fue por no ser tentado! Jesús fue tentado de todas maneras como nosotros, y aun así es sin pecado. Lo que esto significa es que en Jesús podemos encontrar esa ayuda que tanto necesitamos para superar el pecado.

Una de las funciones del sacerdote es la función de hacer sacrificio para quitar el pecado. Jesús hizo ese sacrificio perfecto, de su propio cuerpo, para conseguir el perdón perpetuo de toda persona que se entrega a él en fe.

El sacrificio fue hecho, y todo lo que tenemos que hacer es dejar que se aplique a nuestro corazón confiando en Jesús.

Pero otra función del sacerdote es de ayudar a las personas a superarse. El sacerdote debía ser alguien que podía simpatizar con las debilidades de la gente, y a la vez mostrarles el camino para dejar atrás esas debilidades. Jesús es precisamente esa persona.

Siendo humano como nosotros, él conoce nuestras debilidades. A la vez, siendo perfecto y santo, él puede ayudarnos a superar el pecado que nos trata de atar.

Así que, cuando te encuentres enfrentando una prueba, cuando Satanás te quiera tentar, recuerda que tú tienes un sacerdote que está presto a ayudarte a superar esa tentación. El quiere que tengas victoria. El no se sorprende de que estés pasando pruebas; ¡él las pasó también!

Por ello, él tiene poder para sostenerte, para darte la victoria en esa situación. No dejes de confiar en él. No te avergüences de tu condición humana, porque él también la asumió. Más bien, acude a él en tus debilidades. Él es el sacerdote perfecto.

Conclusión

¿Quién es Melquisedec? Espero que ahora podamos contestar esa pregunta. Pero mucho más importante, espero que ahora entendamos más acerca de la obra de nuestro Señor Jesucristo, el gran sacerdote hacia quien la vida brevemente descrita de Melquisedec señala. Acércate a él. Conoce el perdón que él se sacrificó por comprarte, y experimenta su poder en tu vida.


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