Firmes y Adelante

Enlaces El Sermón Dominical

Esta semana

Todos los Sermones

Contactar al autor

¡Suscríbete!

Domingo 22 de Mayo de 2016

La autoridad de Dios en el gobierno
Pastor Tony Hancock

El quince de abril es una fecha temida por muchos en los Estados Unidos. Es la fecha límite para presentar al gobierno las declaraciones de impuestos personales. Para muchas personas, los formularios son largos e incomprensibles. Siempre existe la posibilidad de cometer algún pequeño error que tendrá grandes consecuencias.

Algunos años atrás corrió el rumor de que se ofrecería un nuevo formulario para declarar los impuestos. ¡Sólo tendría una pregunta! La pregunta sería: ¿Cuánto dinero ganó usted el año pasado? Después de responder a esta pregunta, las instrucciones dirían: Mándelo todo a la tesorería nacional.

Felizmente, sólo fue un rumor. Parece que los impuestos siguen subiendo, pero no han llegado al extremo de cobrar todo lo que se gana en un año. A Jesús le preguntaron acerca de los impuestos. A la gente de su día, tampoco les gustaba la idea de pagar sus impuestos a un gobierno corrupto y malvado.

En su afán por atrapar a Jesús en algún error, dos grupos opuestos dentro de la comunidad judía se unieron para tenderle una trampa. Los fariseos eran judíos muy devotos, que se esforzaban por obedecer las leyes de Dios. Para ellos era inconcebible pagar impuestos a los impíos invasores romanos. Los herodianos, en cambio, optaban por colaborar con los romanos y su representante, Herodes.

Estos dos grupos que normalmente eran enemigos se unieron para atrapar a Jesús y le hicieron la pregunta: "¿Es correcto pagar impuestos al césar, o no?" Pensaban haber atrapado a Jesús. Si El decía que sí se debía pagar impuestos, perdería su apoyo entre el pueblo que odiaba a los romanos. En cambio, si decía que no, lo podían acusar de rebelión o sublevación contra la autoridad. Según pensaban ellos, cualquier respuesta que diera Jesús lo metería en problemas con alguien.

Jesús pidió una moneda y les preguntó: "¿De quién es la cara que aparece en esta moneda?" Ellos le respondieron que era la del césar, el emperador romano. "Entonces", dijo Jesús, "den al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios" (Mateo 22:21). Ante una respuesta tan profunda, todos se quedaron atónitos.

Jesús no sólo les dio una respuesta lista e inteligente. También nos enseña algo muy profundo acerca de la era en la que vivimos. En este tiempo, entre la primera y la segunda venida de Cristo, cada creyente pertenece a dos reinos. Como ciudadanos o residentes de algún país en este mundo, debemos rendir a la autoridad secular el respeto debido. Debemos dar al césar lo que es del césar.

Pero como ciudadanos del reino de Dios, le debemos a Dios nuestra obediencia incondicional. Debemos dar a Dios lo que es de Dios. En esta mañana, vamos a meditar sobre la manera que Dios nos llama a vivir como ciudadanos de dos reinos. La Biblia nos enseña que toda autoridad es de Dios; sólo El tiene autoridad máxima. Pero El ha delegado su autoridad también a diferentes personas en el hogar, en la Iglesia y en el estado. ¿Cómo debemos ver a las autoridades?

Muchas personas los ven con sospecha, y a veces, con justa razón. Lastimosamente, hay mucha corrupción y maldad en los gobiernos de este mundo. Pero en lugar de pasar nuestro tiempo quejándonos del estado de las cosas, Dios nos llama a tomar acción. La primera cosa que nos manda se encuentra en 1 Timoteo 2:1-2:

2:1 Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos,
2:2 especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna.

Pablo aquí le escribe a Timoteo, el joven pastor que había dejado encargado de la Iglesia en Éfeso. En estos versículos, le da instrucciones acerca de la adoración que se debe realizar en la Iglesia. Hay un detalle muy interesante acerca del emperador romano que gobernaba cuando Pablo escribió estas palabras. Su nombre fue Nerón, y fue uno de los emperadores más malvados.

Durante la última parte de su reinado, se registra que él usó a los cristianos como lámparas en su jardín. Los quemaba vivos como entretenimiento. Posiblemente no había llegado a esos extremos cuando Pablo escribió estas palabras, pero de ningún modo era un rey generoso y justo. No era ni justo ni cristiano.

Sin embargo, Pablo llama - ante todo - a que oremos por los gobernantes y por las autoridades. Debemos rogar por ellos, pidiendo dirección y bendición. También debemos dar gracias por las acciones buenas del gobierno. Creo, sinceramente, que aquí muchos estamos fallando.

Me pregunto: ¿pasamos más tiempo quejándonos del estado del gobierno, en lugar de orar por los gobernantes? No me refiero solamente a orar para que se elijan los candidatos que nosotros preferimos. Dios nos llama a orar por todos, quienesquiera que sean, pidiendo sabiduría y dirección para cada uno. Hermanos, debemos orar más constantemente por las autoridades.

La segunda cosa que debemos hacer como ciudadanos de dos reinos se encuentra en 1 Pedro 2:13-16:

2:13 Sométanse por causa del Señor a toda autoridad humana, ya sea al rey como suprema autoridad,
2:14 o a los gobernadores que él envía para castigar a los que hacen el mal y reconocer a los que hacen el bien.
2:15 Porque ésta es la voluntad de Dios: que, practicando el bien, hagan callar la ignorancia de los insensatos.
2:16 Eso es actuar como personas libres que no se valen de su libertad para disimular la maldad, sino que viven como siervos de Dios.

Por causa del Señor, debemos obedecer a las autoridades. Hay una excepción a esta regla, que mencionaremos en un momento. Pero fuera de circunstancias excepcionales, el creyente debe obedecer a las autoridades.

¿Qué significa cuando dice que debemos someternos por causa del Señor? Significa que Cristo, el Rey de la creación, ha puesto a las autoridades para mantener el orden. Su propósito es castigar a los malhechores y cuidar el orden de la sociedad. No son perfectos; como con cualquier institución humana, hay imperfección y corrupción en el gobierno también.

Pero debemos reconocer que somos libres. En Cristo, somos personas libres. Dios no nos ha librado para que vivamos en desenfreno y en maldad, sino para que vivamos como sus siervos. Entender que somos libres significa que, cuando obedecemos las leyes o cuando respetamos a la autoridad, lo hacemos sin tener que bajar la frente. No obedecemos a las autoridades porque somos sus esclavos; en Cristo, ¡somos libres! Más bien, lo hacemos por amor al Señor y para dar un buen testimonio.

En Romanos 13, Pablo dice que las autoridades son ministros del Señor. Cuando ves un policía, ¿te das cuenta de que es un siervo del Señor? Parece extraño pensar así, ¿no es verdad? Debemos reconocer que muchos no saben que son ministros del Señor, y muchos no se portan debidamente como ministros del Señor; pero es lo que son, y les debemos respeto.

Podemos comenzar a cambiar nuestras actitudes hacia las autoridades cuidando la forma en que hablamos de ellos. Hay muchos términos despectivos que se usan para hablar de la policía, por ejemplo. Como creyentes, no debemos hablar así de las autoridades que Dios ha puesto.

También debemos tener cuidado de no desobedecer ligeramente las leyes. Si cuando vas por la carretera tienes que espiar constantemente para ver si no hay algún policía escondido, y tienes que frenar tan pronto veas una patrulla, ¡puede ser que manejes muy rápido! Debemos tener una actitud de respeto hacia las leyes, no de indiferencia o de rechazo. Esto le agrada al Señor.

Hemos hablado de lo que debemos hacer para dar al césar lo que es del césar. Debemos orar por los que están en autoridad sobre nosotros, y debemos también someternos a las leyes para agradar al Señor. Pero nuestra máxima responsabilidad es la de honrar en todo a Dios. Leamos lo que dice 1 Pedro 2:17: " Den a todos el debido respeto: amen a los hermanos, teman a Dios, respeten al rey."

Los hermanos en Cristo merecen amor. El gobierno - representado por el rey - merece respeto. Pero sólo Dios merece temor. Sólo es a El que debemos temer y obedecer completamente. Sólo en El debe estar puesta nuestra esperanza. Sólo es por El que vivimos.

Es por esto que, cuando las autoridades de su día ordenaron a Pedro y a Juan que dejaran de predicar el evangelio, ellos respondieron: "¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres!" (Hechos 5:29) Por lo tanto, si el gobierno nos ordena hacer algo que está en contra de la voluntad de Dios, tenemos que obedecer a Dios antes que a los hombres.

Pero en estos días de tanto conflicto político, también es bueno recordar que sólo debemos esperar en Dios. Seamos de la derecha o de la izquierda, fácilmente caemos en la trampa de creer que todos los problemas de nuestro país se podrían resolver si simplemente lográramos elegir a la persona correcta como presidente.

Cuando pensamos así, ponemos nuestra esperanza en los hombres en lugar de Dios. Juan Adams, uno de los padres de la nación estadounidense, una vez comentó: "En mis muchos años de vida he sacado la conclusión de que un hombre inútil es una vergüenza, dos hombres inútiles forman un bufete de abogados, y tres o más hacen un Congreso."

Felizmente, Dios está en control. El está obrando en este mundo. El está llamando a las personas a la fe en El, y El tiene el corazón de los más poderosos en la palma de su mano. El honrará a quienes le sirven y le honran, aunque el gobierno no lo haga.

Dale al césar lo que es del césar, sí. Pero dale a Dios lo que es Dios. Dale tu confianza. Dale tu obediencia. Dale tu atención. Pon en sus manos tu futuro, tus sueños y tus preocupaciones. El es más que capaz de cuidarlos y darte todo lo que necesitas.


Visita la página web renovada del Pastor Tony Hancock: www.pastortony.net. Las novedades incluyen la célula familiar, una guía sencilla para reunirse en familia cada semana. También habrá nuevas respuestas a las preguntas al pastor. Si no has visitado www.pastortony.net últimamente, ¡visítalo ya!

Puedes enviar al Pastor tus preguntas acerca de la Biblia, la Iglesia, la vida cristiana o cualquier otro tema, por email a pastortony@iglesiatriunfante.com, o por medio de la sección Preguntas al Pastor en pastortony.net. Envía tus preguntas incluyendo tus iniciales y tu país de residencia, y serán respondidas en dicha página.

Ver todos los mensajes publicados


¡Suscríbete a la lista Sermones y recibe todos los Domingos estos sermones en tu casilla de correo! Clickea AQUI para llenar el formulario de suscripción.



El Sermón Dominical

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe