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El Salvador, 13 de Noviembre del 2002.

 

 

Las Raíces espirituales de la cultura occidental

Rafael Iraheta

 

 

La Cultura en occidente es claramente de raíces cristianas, nuestra cosmovisión gira o mas bien giró por mucho tiempo alrededor del pensamiento cristiano, no cabe la menor duda que la influencia de la reforma ha llegado hasta nuestros días y que poco a poco esa influencia esta perdiendo fuerza, desde el principio de la era moderna la cultura en occidente ha estado marcada por un acomodo no violento entre el humanismo y el cristianismo, ambas visiones son contradictorias pues el cristianismo se centra en el Dios creador y soberano de la Biblia y el humanismo pone en el centro al hombre, el humanismo propone la autonomía de la voluntad humana y el cristianismo propone la soberana voluntad de Dios, este choque ha generado la secularización de la sociedad por un lado y el sincretismo del cristianismo moderno por el otro.

Sincretismo es la mezcla de dos ideas completamente extrañas para formar una. Muchos protestantes estarán listos para señalar el catolicismo romano como sincretista (cosa que lo es) pero rechazarían automáticamente el señalamiento para ellos mismos. En alguna medida el cristianismo protestante se ha vuelto sincretista o como me lo señalaría mi abuelo (quien era un hombre muy sabio) hemos vendido nuestra primogenitura por un plato de lentejas, hemos decidido mezclar dos ideas extrañas, humanismo y cristianismo, el resultado ha sido el pietismo actual un cristianismo socialmente irrelevante y poco transformador.

La mayoría de cristianos están preocupados hoy en día en como logramos hacer nuestra fe mas agradable al mundo, una fe no tan ofensiva, una fe políticamente correcta. Este es el sincretismo del que hablo, ese abandono de los principios básicos de nuestra fe, el abandono de una cosmovisión cristiana que se hace sentir en la sociedad actual.

El evangelicalismo moderno tiene comprensión de algunos elementos de la fe cristiana. Pero falla en un punto fundamental, reconocer la necesidad de una vida transformada excepto en pocas circunstancias, el cristianismo moderno gira alrededor de la vida devocional (el tiempo a solos “de uno”) y la vida de la iglesia, al convertirse una persona es solamente aquí donde ocurre el cambio pues esta misma persona puede llevar la misma vida tal como era antes de convertirse en cristiano (a no ser que sea narcotraficante o algo por el estilo), nuestro cristianismo es dualista, se puede ser un buen cristiano y a la vez un buen humanista y no nos damos cuenta de la gran contradicción existente, este problema es ignorado por la mayoría y muy poco tocado en la literatura cristiana. Parece que para la mayoría de cristianos el cristianismo es solamente un hobby pero su verdadera religión es el humanismo secular.

La misión de la iglesia es ir por el mundo y hacer discípulos, predicar el arrepentimiento, es decir un cambio de mente formar en el nuevo discípulo una nueva forma de entender la vida y que esta cosmovisión sea la que domine la tierra, en muchas ocasiones se ha logrado y no es la primera vez en la historia en la que el mundo se sume en el oscurantismo arrogante abandonando la verdad de Dios pero la paga del pecado es siempre la muerte y el humanismo será llamado a juicio pues no posee las respuestas que la gente necesita y será ahí en ese momento cuando tendremos la gran oportunidad d tomar el control nuevamente y establecer los principios del reino tal como lo hicieron nuestros predecesores.

Abandonemos el sincretismo, seamos como el rey Josias que logro derribar los lugares altos en Israel, si recuerdan la historia muchos antes de Josias trataron de hacer reformas al pueblo pero fallaban en derribar estos santuarios paganos pero Josias lo logro e hizo retornar al pueblo a Dios. ¿Cuales son los lugares altos que tienes que derribar en tu vida?, ¿Que esperas para derribarlos?.

 

En Cristo el Rey,

 

Rafael Eduardo Iraheta